La UNESCO declara la sauna como patrimonio de la Humanidad

Desde este blog nos hemos interesado en las contribuciones finlandesas a la lista de patrimonios de la humanidad. Tenemos unos cuantos posts en los que hablamos de ellos en este enlace. Pues bien, hoy te traemos una nueva adición a esta augusta lista: la UNESCO ha decidido declarar la Sauna como Patrimonio de la Humanidad.

Y nosotros, que somos muy fans de la susodicha, no podemos estar más de acuerdo.

Sauna finlandesa
Una sauna en un hotel finlandés. Fuente (CC: by-sa)

La Sauna y Finlandia

La sauna es como una religión para los finlandeses.

Tiene su propio ritual: llegar a casa, encenderla (o bien el hornillo eléctrico o la madera, dependiendo de el tipo de sauna), ir a por el agua y dejarla dentro de la cabina, el ir a buscar las varas de abedul y meterlas también.

Una vez la sauna está caliente uno se desnuda (sin pudor) y se da una ducha. Lo siguiente es meterse dentro y estar todo el rato que se quiera, tirando agua a las piedras para que se evapore (mejor aún si hay espíritu de la Sauna), y salir después relajado y limpio.

Ramas de abedul en la sauna
Unas ramas de abedul en la sauna. «Vihta» en finés. Fuente (CC: by-sa)

Si uno llegó a casa tras estar mucho tiempo a la intemperie en medio del helado invierno finlandés, esto es aún mejor. Lo digo por experiencia.

Y así llevan haciéndolo los finlandeses tras genereaciones. Tanto que hay 3,3 millones de saunas en un país con 5,5 millones de habitantes. Y la UNESCO se ha dado cuenta de todo ésto.

La declaración de la Sauna como Patrimonio de la Humanidad


Esta es la página de la web de la UNESCO donde lo confirman: Finlandia añade un Patrimonio de la Humanidad más a su lista, en concreto a «List of the Intangible Cultural Heritage of Humanity» o, en español, la Lista de Patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad.

Algunas cosas que destaca el texto del reconocimiento, es que darse una sauna «involucra mucho más que lavarse a uno mismo. En una Sauna la gente purifica sus cuperpos y mentes y abraza un estado de paz interior»

Gente dentro de una sauna
En la sauna con amigos. Fuente (CC: by-sa)


¿Y qué es un Patrimonio Cultural Intangible según la UNESCO? Son las artes escénicas, el conocimiento o habilidades con una localización muy específica o las tradiciones orales. Otros ejemplos de estos Patrimonios, aparte de la Sauna, sería el estilo de hacer pizzas Napolitano o el Capoeira brasileño.

Un par de cosas más

Si vas de vacaciones a Finlandia lo más probable es que estés en algún alojamiento con sauna. Ésta es la etiqueta para darse una sauna, si no la conocías todavía.

Si tu alojamiento no tiene una, siempre puedes ir a una de las saunas públicas de esta lista.

Y tú, ¿qué opinas del reconocimiento de la Sauna como Patrimonio de la humanidad de Finlandia? ¿Qué más cosas finlandesas añadirías tú a esta lista?



Capitulos navideños de los Moomins

Los Moomins, esos trolls finlandeses tan entrañables, tuvieron su propia serie de televisión hace tiempo. En Finlandia – y me consta que fuera también – sus episodios son unos clásicos.

Moomin en televisión
Mi tipo de Moomin. Fuente (CC: by-nd)

Así que, ahora que las navidades y el invierno están aquí al lado, hay unos cuantos episodios que, por su temática, son perfectos para ver en estas fechas.

Los hemos buscado en Youtube y te lo traemos con ese toque tan especial que le da el doblaje en español latino a los dibujos de nuestra infancia. Por supuesto, se pueden encontrar en más idiomas en Youtube, si te interesa, incluyendo el finés – el idioma de Finlandia.

Los he puesto en orden cronológico. Igualmente, utilizaré los nombres en inglés y no los traducidos al castellano que te pusimos en otro post.

Capítulo 21 – Snufkin deja el valle

Sinopsis: Un nuevo invierno está a las puertas y Moominpappa y Moomin están recolectando madera para mantener la casa caliente durante su hibernación. Moomin se siente muy triste porque Snufkin se irá a su largo viaje anual. Moomin intenta que sus padres le dejen unirse a él, pero Snufkin dice que no. Necesita tiempo para sí mismo. Moomin se va a la cama triste, pero Snorkmaiden le alegra enseñándole algo muy, muy especial.

Capítulo 22 – Las aventuras de Moomin y la Pequeña My

Sinopsis: Por ninguna razón en especial Moomin se despierta en medio del invierno y no puede volver a dormir. Esto es inaudito. Es incapaz de despertar a los demás, y finalmente, temblando, se abre camino hacia afuera en la sombría y desconocida blancura. Se encuentra con el Pequeño My que se ha despertado incluso antes que él, y con el Too-ticky que vive en el baño. Conoce a los ratones invisibles, que también se quedan allí durante el invierno, y casi conoce a la Dama del Frío, la más temible de todas las manifestaciones del invierno.

Capítulo 23 – Visitantes de invierno

Sinopsis: Moomin y Little My se han asentado finalmente en su existencia invernal, viviendo de la sopa de pescado de Too-ticky y la jalea de Moominmamma, de la que afortunadamente hay un montón. Un día llega el Sr. Brisk, una persona muy cordial y jovial, a quien le gustan los baños fríos y los baños en iglú. Le gusta mucho Sorry-oo, un perro muy tímido que sólo sueña con correr con los lobos que se oyen cada noche aullando en las Montañas Solitarias. Los considera sus hermanos, pero desafortunadamente no lo son… El Sr. Brisk finalmente se va, habiendo consumido el último frasco de su mermelada favorita (y la de Moomin).

Capítulo 36 – Viene la Navidad

Este por desgracia no lo he encontrado en español, pero los subtítulos en inglés (hay que activarlos) pueden ayudar.

Sinopsis: La familia Moomin ya ha comenzado a hibernar cuando es despertada por un Hemulen ocupado que les dice que no pueden seguir durmiendo cuando se acerca la Navidad! Los Moomins no tienen ni idea de lo que es la Navidad (siendo lo suficientemente listos como para dormir en invierno), pero les dicen todos los preparativos que hay que hacer para llegar a la Navidad. Hacen lo que pueden, y esperan, y esperan…

Capítulo 37 – Hogueras de invierno

Sinopsis: Despertando en medio del invierno, Moomin decide mostrarle a Snorkmaiden cómo es el invierno. Al salir, descubren que la mayor parte de su leña ha desaparecido. Caminando encuentran que alguien ha usado sus troncos para construir una enorme hoguera en un acantilado. Too-ticky, que está pescando bajo el hielo como de costumbre, les dice que ha sido construida por seres invisibles del invierno para saludar el regreso del sol, que mostrará un pequeño trozo de luz el día después de la hoguera. Sin embargo, las festividades llegan a un repentino final cuando aparece el Groke.

¡Disfruta de estos capítulos de los Moomin! ¿Cuál es tu capítulo (o libro) favorito?



3 sitios donde ver renos en Helsinki

Los que viajan a Laponia lo tienen fácil: están por todas partes, pero para ver renos en Helsinki hay que saber dónde buscar. Y de eso trata el post de hoy.

alimentando a un reno
Dando de comer a un reno. Fuente (CC: by-sa)

Los renos y Finlandia

Los renos son el aminal de Finlandia. Los finlandeses incluso tienen esa señal única que te avisa en las carreteras que estás entrando en una zona con alta densidad de renos.

Reno, que en finés es «Poro» (pronunciado «porro«).

señal de ciudado con los renos
Cuidado: «poros» en esta zona. Fuente (CC: by-sa)

Estos animales tienen un rol especial en la cultura de los Samis (o Lapones), el último pueblo indígena de Europa y que vive en el norte de los países nórdicos y escandinavos, incluyendo finlandia. Aprovechan todas las partes del reno.

Y su carne, claro, es una delicia. A mí me gustó bastante y te animo a que la pruebes si estás de viaje por FInlandia. Y a Gordon Ramsay también.

Renos en Helsinki: donde verlos

¿Recuerdas la foto de más arriba, donde se veía la zona de renos marcada sobre el mapa de Finlandia? Exacto: los renos no viven tan al sur.

Pero sin embargo hay dos lugares en la capital de Finlandia donde ver estos animales. Veámoslos.

Unos cuantos estupendos renos en Helsinki
Una gran cornamenta. Fuente (CC: by)

1.- El Zoo de Helsinki

El Zoo se encuentra en su propia isla en la ciudad.

Para llegar a ella hay que tomar un barco desde la plaza del mercado – Kauppatori -, el cual es un buen paseo con buenas vistas de la capital. El destino del barco, cuando lo estés buscando, que sea Korkeasaari, el nombre de la isla y del zoo.

También puedes tomar el autobús número 16 (si quieres saber más del Sistema de Honor que impera en el transporte público de la capital, este es el post) que sale de la estación de tren.

Una vez allí, pagando la entrada de 14€ por adulto u 8 por niño, puedes ver renos además de otros animales. Esta es su web (ENG), por si quieres saber más.

2.- El Parque Nacional de Nuuksio

Este es el lugar donde ver renos en Helsinki a lo grande.

El parque natural de Nuuksio está justo a las afueras de Helsinki. Y es el parque nacional de Finlandia que se encuentra más al sur del país. En él hay un parque de renos, donde los puedes visitar, tocar y darles de comer.

Renos en Helsinki
Acariciando renos en Helsinki. O al lado de Helsinki. Fuente (CC: by-sa)

La entrada cuesta 25€ por adulto y 10€ por niño, lo cual include bastante liquen para dar de comer a los renos, un café (u otra bebida) y un bollo junto a un fuego abierto. Y, durante las navidades también hay glögi, el vino con especias navideño tradicional.

Además, en el parque de renos también hay una cafetería donde puedes tomarte algo – incluyendo delicias como queso lapón, salmón o carne de caza – en un restaurante en un tapee (una tienda tradicional lapona) llamado «White Reindeer«, o «Reno blanco».

alimentando a renos
Alimentando a renos con líquen. Fuente (CC: by-sa)

¿Cómo llegar? te preguntarás si quieres ir a ver renos en Helsinki. La dirección: Nuuksiontie 83 en Espoo. Son 30 minutos en coche desde el centro y 1 hora con el transporte público. Necesitarás un ticket de la zona ABC de Helsinki para llegar. Estos son los transpores.

  1. Tren de Helsinki a Espoo con los trenes U, L y E desde la estación de Helsinki a Espoo (8 paradas y más o menos 25 minutos)
  2. Coger el bus 245 de Espoo a Nuuksio. El bus está al lado de la estación.
  3. Bájate del bus en Punjonsuo. (tras 27 paradas o más o menos 25 minutos)
  4. Camina un poco y pasado el paso de cebra, a la derecha. La señal dice Karhunpesä y se ve una señal con Renos.

Si quieres visitar su web para ir echándole un vistazo, es esta.

¿Cuál de estas dos opciones prefiers? ¿Has visto – o te has comido – algún reno alguna vez?



Mi aventura finlandesa (II) – voluntariado y mudanza a la gran ciudad

Continuamos con la aventura finlandesa de César, tras su primera parte. En ésta nos cuenta los retos para tener algún ingreso que se le ocurrieron mientras estudiaba y su posterior mudanza a una ciudad más grande.


Sobrevivir en Lieksa

A todo esto, me empadroné en Lieksa y abrí una cuenta bancaria (este es nuestro post sobre bancos en Finlandia). Bueno dos, porque primero estuve en un banco en el que me hablaban solo en finés y algo hubo que no entendí o no me gustó, así que me cambié a otro.

También hice algo de voluntariado con eso del “työharjoitelu” (puedes buscar por este término en Google y el nombre de la ciudad que quieras para encontrar puestos de voluntariado en Finlandia), que es la manera que tienen los finlandeses de darte oportunidades cuando acabas de llegar y no tienes ni mujer ni amigos: curra gratis de momento y ya veremos.

Pues así fui a algunas clases de inglés para adultos y a clases de primaria a hablar a los niños en inglés y contarles de España, pero claro, me cansé.

Me habían propuesto hacer un tour fenomenal por los colegios de los pueblos vecinos hablando en inglés y yo tenía claro que mi objetivo era aprender finés, así que les di plantón.

Quise ponerme a dar clases de español o italiano, pero cobrando, y se me ocurrió poner un anuncio en el periódico local por un precio bastante caro, que no sirvió para nada ya que no llamó nadie para pedirme clases.

Voluntariado. Fuente: CC (by-sa)

Como os podréis suponer, mérito tras mérito, en un pueblo pequeño, la voz se corre y la intuición empezó a encender la bombillita de alarma de que allí no me quería nadie. La confirmación y la gota que colmó el vaso fue cuando llamó un señor hablando en mal inglés “que me había visto en la clase de inglés” y “que quería llevarme en su coche a ver sitios” y que “por supuesto que me pagaría”. Ay amigo, eso fue el límite. No estaba dispuesto a caer tan bajo vendiendo el poco de dignidad que me quedaba, así que gracias al dinero de mi familia, decidí pirarme a Helsinki e intentar la vida finlandesa allá.

Mudanza a Espoo

En realidad, donde encontré alojamiento bastante rápido fue en Espoo. Era una casa bastante sucia y en malas condiciones que una familia estaba reparando para alquilar las habitaciones.

Espoo. Fuente (CC: by-sa)

Había algunas personas normales, un inmigrante turco que había tenido una novia finlandesa pero la habían dejado y una chica local que acaba de irse de casa, pero algunos otros que daban más bien miedo, un profesor finlandés bastante extraño que venía de otra ciudad y un tio joven que vivía con un perro enorme y del cual acabé sabiendo que era un nazi.

Pues allí, de Espoo a Helsinki iba todos los días en tren si pagar (y al final me pillaron) para apuntarme a las movidas de Jolly Dragon, organización fiestera para gente que habla inglés por excelencia de la capital, gracias a las cuales por lo menos podía hacer lo que no pude en Lieksa, que es socializar e intentar hacer amigos. No es que me lo pasara mal, pero el hecho es que el dinero se iba yendo poco a poco y yo acabé poniéndome malo.


Y hasta aquí el segundo post de César. ¿La conclusión de la aventura? En el tercer y presumiblemente último capítulo. ¿Qué te ha gustado o impactado de este capítulo de la aventura finlandesa?