Mercadillos finlandeses

Yo no era muy de mercadillo hasta hace algunos años. Como joven e inexperto, pensaba que allí no habría nada que me interesara y que mejor me iba a una tienda a comprarme algo nuevo y de mi talla antes de comprar algo que fuera de segunda mano. Al rastro de Mardid creo que fui una vez y fue para un outlet especial, no para un día de mercadillo per-se.

Esto cambió un poco cuando me fui a Finlandia y conocí las tiendas de segunda mano. Allí había siempre algo interesante y nuevo que mirar, ya fuera para comprar o no. Al final sí que me compré un par de abrigos extra para el invierno que me salieron por muy buen precio. También había mercadillos en la plaza de Joensuu cada cierto tiempo, donde personas armadas con mesas, sillas, y muchos objetos se proponían vender todo lo que quedaba en sus trasteros.

Más tarde me mudé a Berlin y conocí la cultura del Flohmarkt (en inglés flea market, literalmente “mercado de polillas”), el cual se celebra en muchas plazas de la ciudad los sábados, domingos, o ambos. Raro es el fin de semana en el que no me paso por alguno y voy en busca de cámaras para mi nuevo fetiche, las Polaroid. Reusar cosas que funcionan en vez en vez de comprarlas es importante también para el medio ambiente.

Polaroid comprada en un mercadillo, aunque no uno finlandés
Una de mis Polaroids, junto a unas New Wayfarer.

Pero Finlandia también es un país en el que hacer mercadillo es toda una tradición. En ocasiones puede servir para limpiar armarios viejos a particulares, pero como en todo hay también profesionales. En los mercadillos tanto alemanes como finlandeses hay vendedores profesionales, que adquieren su material de casas en las que ha muerto su último ocupante. Estas personas se encargan de comprar todos los objetos restantes de la casa al por mayor y venderlos en el mercadillo al por menor.

Un par de mercadillos en Helsinki

Así son también los mercadillos en Finlandia. Por ejemplo, en Helsinki hay uno muy conocido: el Valtteri en la calle Aleksis Kivi Katu, que abre todos los miércoles, sábados y domingos de 9 a 15. Allí es posible encontrar, como en todos los mercadillos, muchas cosas que no sirven para nada ni pueden usarse (prácticamente basura), pero también muchas rarezas, cosas únicas y ropa vintage original a un precio insuperable. Regatear está siempre recomendado.

Un puesto de mercadillo en Valtteri
Un puesto que vende un poco de todo en Valtteri. Fuente.

Tanta dimensión tienen que, a modo del restaurant-day de Helsinki, en Helsinki se han montado un día de mercadillo que cubre la ciudad entera. Le han puesto el nombre de Siivouspäivä (Día de la limpieza), y su primera edición se celebró el pasado 12 de Mayo.

La idea tras este día de limpieza es que la gente pueda vender – o incluso donar – sus trastos, muebles y ropas viejas a quien las necesite. También podían venderse creaciones propias. Para ver las siguientes ediciones en su Facebook oficial puedes ver las fechas de los siguientes mercadillos callejeros por todas partes. Otra buena idea para los que están de turismo en Helsinki.

El día de la limpieza de Helsinki
Así fue más o menos el día de la limpieza de Helsinki (Siivouspäivä): cada uno podía pone su stand en cualquier parte de la ciudad. Muchos optaron por plazas por estar estas más concurridas. Fuente.

En otras ciudades de Finlandia (mencionaba sobre Joensuu a principio del post) es posible encontrar también estos Flea-Markets en diferentes puntos. ¿Conoces y recomiendas algún otro de los mercadillos finlandeses?