Matrimonios entre finlandeses y extranjeros: mal acaban

Calle divorcio, esquina Amargura.

Revisando mis fuentes normales de investigación finlandesa, hace tiempo que no veía una noticia que, o bien no redundara en lo dicho aquí ya (sobre todo en las categorías de Trabajo en Finlandia o Comparación España-Finlandia), o bien fuera de interés general (los rifi-rafes políticos normales de un país no lo son).

No obstante, un artículo del Helsingin Sanomat me llamó la atención: un estudio muestra que los matrimonios entre un extranjero/a un un finlandés tienen más posibilidades de terminar en divorcio.

En general, los matrimonioes entre diferentes culturas tienen menos oportunidades de triunfar que aquellos que se dan entre fineses. En concreto, una unión entre un extranjero y un finés tiene trés veces más posbilidades de acabar en separación y divorcio.

En concreto, de cada 100 matrimonios entre dos finlandeses, los divorcios cada año son 1,3. El mismo cálculo para matrimonios mixtos es 3 veces mayor. Es sorprendente también ver que de todos los matrimonios celebrados en Helsinki en 2007, un total de 14.4% fueron entre un finés y un extranjero. Del total de matrimonios multiculturales, la mitad tienen lugar en el area de Helsinki.

Por otro lado, el género parece ser importante en las estadísticas de divorcios: si el hombre es finés y la mujer es extranjera, es más probable que la relación se rompa que si la unión fue entre una finesa y un marido extranjero.

Otro de los factores de ruptura también tiene su corolaro: “cuanto más distante es la cultura, más a menudo un matrimonio termina en separación”. Los hombres tienden a tomar esposas de Filipinas, Tailandia o Rusia. En cuanto a las mujeres, estas se casan con hombres Europeos, norafricanos y de oriente medio y Turquía.

Si tengo que adivinar por qué hay tantos divorcios, me quedo con esta frase del artículo “el tiempo de conocerse el uno al otro es normalmente corto, y el camino al matrimonios se acelera para asegurar un permiso de residencia.”, a lo que le sumaría la procedencia de los esposos y esposas, lo cual asegura que el matrimonio es una manera de mejorar el estilo de vida. Una vez conseguido, carece de valor. Me gustaría, no obstante, saber cuáles son los números que se dan en el resto de países de la UE pero no he encontrado nada.

No obstante, en el artículo aciertan a hablar del gran problema para los extranjeros que se quedan a vivir en Finlandia: el idioma. “La parte finlandesa del matrimonio normalmente cuida al otro. De la misma manera, la situación no es agradable para la parte extranjera. La sensación de no ser capaz de hacer nada y estar fuera de la sociedad se carga la relación con el tiempo.”.

La cosa parece, además, que en el futuro va a ir a peor: un 25% de los matrimonios de Helsinki incluyen al menos a un extranjero. ¿Futuras familias disfuncionales desestructuradas finlandesas?

Sobre esta cuestión, vuestros comentarios son altamente apreciados, ya que muchos vivís en Finlandia de esta manera, con alguien Finlandés pero siendo extranjeros. Cómo lo veis vosotros?