Mar congelado: la explicación y fotos

Recuerdo que cuando era pequeño e iba de visita al pueblo de mis abuelos en invierno, al acercarnos a las fuentes y pilares de agua éstas tenían una capa congelada tan larga y grande como su superficie. Eso, que me parecía en su momento increíble, palidece cuando lo comparamos con el mar congelado en Finlandia y los países nórdicos y escandinavos.

Pescando en el mar congelado
Un finlandés pesca en el mar congelado, frente a la ciudad. Debe tener mucho sisu finlandés. Fuente (CC: by)

Cómo se congela el mar

Al hielo del mar se le llama banquisa.

Para que el mar empiece a congelarse, debe hacer al menos -1,8 °C. Esto es así porque el mar es salado y por tanto el agua necesita una temperatura más baja para congelarse.

El mar se congela desde la superficie, creando una capa de hielo. Si se está en un lugar con muchas precipitaciones (que a estas temperaturas serán en forma de nieve), el peso de la nieve hará que se rompa la capa de hielo y, al hundirse parcialmente, esta se congela de nuevo salvo que esta vez con la nieve encima. Este hielo es, por tanto, más granulado al contener nieve y mucho más grueso.

Con las tensiones y corrientes marinas, las placas de hielo se moverán y romperán al principio del invierno, haciendo un sonido muy característico y que impresiona al escucharlo por primera vez. Tras ello, la nieve rellena las grietas y se va creando una capa sólida que resistirá los meses de invierno. El grosor del hielo estará entre 30cm y hasta los 2 metros en Finlandia.

Esta capa de hielo, por supuesto, actúa de aislante para el mar que hay debajo y por ello la vida marina continúa con su vida. Gracias al hielo aislante, la temperatura de ese agua nunca baja de los 4 grados (todo esto lo digo de memoria. Ir al colegio no es en balde, pero corregidme si me equivoco).

El Sampo, el rompehielos finlandés por excelencia
El rompehielos finlandés Sampo, listo para desbloquear las rutas marítimas una vez más. Fuente.

Fotos del mar congelado

Actividades tan finlandesas como meterse en el agua congelada tras darse una sauna o pescar en el hielo requieren grandes masas de agua congeladas. Como el mar o los lagos finlandeses, que pasan varios meses del año totalmente congelados.

Hace unos años, cuando fui con el ferry entre Estonia y Helsinki, hice unas cuantas fotos del mar congelado y las puse en el blog. Estas eran. En esta ocasión, para traerte fotos espectaculares de este fenómeno, he ido a la web de fotografía flickr y he escogido unas cuantas fotos con licencia creative commons para hacer una galería del mar congelado en Finlandia. Debajo de cada una de ellas tenéis un enlace para verla en la página de su autor.

Si estáis en Finlandia podéis caminar, esquiar o patinar sobre el mar helado, y también sobre los lagos congelados. Yo mismo, una de mis primeras veces caminando caminando por el río congelado de Joensuu hice un bonito vídeo. No obstante, hay que tener cuidado de que el hielo no sea demasiado fino: hay riesgo de rotura y de ahogamiento. Si no veis finlandeses haciéndolo, mejor que no lo hagáis tampoco. Y aun así os aventuráis y tenéis la mala suerte de que se rompa y os caigáis este vídeo puede salvaros la vida.

Patinando sobre hielo en el mar congelado
Unas personas patinando sobre el hielo del mar. Fuente.

Esquiando sobre el mar congelado
Unos esquiadores se aventuran en el mar. Fuente.

Barcas, boyas ...  nada se mueve
Barcas y boyas estarán en el mismo sitio sin moverse todo el invierno. Fuente.

Estos patos no han emigrado
Esta bandada de patos ha preferido no emigrar, aunque no puedan meterse en el mar. Fuente.

Uno puede meterse en el mar para hacer fotos a los edificios
Ir caminando por el mar congelado para hacer fotos a los edificios de Helsinki es posible. Fuente.

Siguiendo los pasos por el mar helado
Un paseo al atardecer sobre el mar: no hay problema (aunque sí frío). Fuente.

Helsinki y sus aguas congeladas
Helsinki y sus aguas congeladas en invierno. Fuente.

El centro de Helsinki, desde un ferry.
El ferry deja el puerto de Helsinki atrás. Se mueve gracias a la acción de los rompehielos. Fuente.

Caminando sobre el mar congelado
“Me voy andando a Estonia”, pensó esta persona. En invierno es posible. Fuente.