Cómo saber que ya no estás en España

De esta manera:

Bicicleta sin ruedas ni sillín
Una bici sin ruedas ni sillín en mi barrio en Berlín.

¿Sorprendido/a? No hay por qué estarlo. Entenderás mejor el principio de este post si miras este otro que escribí en 2006, titulado “cómo saber que estás en España”, escrito justo tras volver de mi Erasmus en Finlandia.

¿Ya lo viste? Continúo.

Diez años después de mi Erasmus en Finlandia

Correcto, en Agosto se cumple el 10 aniversario del comienzo del Erasmus en Finlandia. Este, vuestro blog, ya tiene más de 10 años. Y diez años después (si esta frase te recuerda a la canción de Los Rodriguez “Diez años después”, aquí te la dejo para que escuches), con las nuevas experiencias, todo se va poniendo en perspectiva.

He seguido viviendo fuera durante casi todo el periodo comprendido en estos diez años, con lo que el romance con el extranjero ha pasado por diferentes etapas, que quiero organizar mejor y poner en un post. Pero el post de hoy dice lo siguiente:

Ya no creo que lo de fuera sea mejor. He visto lo de fuera y no estoy nada impresionado.

“La belleza está en el ojo del que mira” o “condicionados para ver lo de fuera mejor”

A mí me gusta el extranjero, o no viviría fuera.

Pero cuanto más vivo fuera, más me parece que España no está tan mal (o mejor dicho: España está bastante bien), y creo que los de fuera tienen más bien poco – o nada – que enseñarnos.

Edificio Finlandia

Ya lo he dicho en varios posts, por ejemplo en el de que España está a la cola de Europa en muertes por violencia de género, los 7 rankings importantes en los que ganamos a Finlandia o el poner en perspectiva por qué el país que tiene la mejor educación es de los que más matanzas tiene en escuelas.

Y por supuesto también he hablado de los españoles que acaban de salir de España con la narrativa en la cabeza de “España es lo peor” y se vuelven más papistas que el papa en su nuevo país. Lo llamé el síndrome de Helsinki. Esta narrativa nacida de los españoles que nunca han vivido fuera, curiosamente, pero que perjuran que España es lo peor. Todos menos ellos, claro. Ellos y ellas no. Es lo peor por culpa de los otros, que son tontos.

No hay discurso más trasversal en España que el que dice que España es una excepción. Y una excepción para mal.

Como digo, tras 10 años desde la primera vez que me fui, he llegado a la conclusión de que los de fuera no tienen nada que enseñarnos. Pero que los españoles que vienen con victimismo de que España es lo peor son objeto de que, cuando se encuentran con alguien extranjero soberbio (que haberlos haylos, aunque no son mayoría), le miren con desprecio.

La torre de Berlín

Indirectamente, y a extranjeros que no creen nada sobre España, porque no se han parado a pensar en España ya que no somos el centro del Universo (por ejemplo, yo nunca pienso en Francia, Portugal, Suiza, Austria, Croacia, Italia, etc.) ellos les intentan educar que sí, que España es lo peor. Y si convencen a alguien, como la misma persona que lo cuenta pertenece al grupo de Españoles, se están tirando piedras contra su propio tejado. Aunque esa persona jurará que no, que los malos son todos menos ellos.

Un ejemplo: el evento de Hispanic Startups

Hace unas semanas estuve en un evento de españoles en Berlín, que rodeaba al mundo de Startups. Españoles que trabajan en Startups, españoles autónomos en Alemania, Españoles que habían montado una empresa aquí, etc.

Las charlas estaban interesantes para los que no llevan mucho tiempo aquí ni lo han probado todo (yo he trabajado varios años en startups y también he sido autónomo aquí), pero el feed de twitter del evento mosqueaba mucho. Puedes leerlo en el enlace #hispanic15, pero te pongo yo los highlights.

Básicamente las personas que twitteaban ignoraban flagrantemente todo lo que no fueran “titulares sobre lo bueno que es Alemania” y generalizaban de forma grosera en cuanto era posible.

De “en mi empresa hemos subido hasta el 10% del sueldo en una revisión” (quién sabe si porque estuviera muy bajo al principio, lo cual no me extrañaría por varios casos que conozco), y que es una cita literal de lo que se dijo, a este twitt:

El cual es flagrante y groseramente falso.

Veamos este otro:

¿Me estás intentando decir que los procrastinadores están bien vistos en España? No recuerdo la cita que se dijo en el evento, pero yo en todas las startups que he estado he visto a gente trabajando más allá de sus horas. Hay incluso cierto incubador de Startups Berlinés que hace de la explotación su bandera (si te interesa saber cuál, escríbeme y te lo cuento). Así que cuando escuché lo opuesto en la charla, twiteé rápido:

Y en la contestación a mi twitt está una de las claves. En la charla estaban todos muy emocionados twiteando exageraciones y titulares retorcidos. Pero en cuanto pongo yo uno sacado de una cita (también sin contexto), ya llegan las justificaciones. Porque lo de fuera tiene justificación. Al revés, no.

Y siguiendo con el ejemplo…

Porque esta es otra de las claves. Si alguien acaba de salir de España hace poco, la narrativa de “España es lo peor” coloreará el paisaje para ajustarlo a lo que se piensa ya. El resto está sujeto a justificaciones. España malo. Fuera bueno. España es malo, lo sospecho. No me informo.

No pondré aquí todos los twits (si te interesa alguno en concreto escríbeme y te cuento por qué – hablando con rigor – es falso, como por ejemplo este). Este es el último que pongo, sacado de una cita de uno de los ponentes sobre cómo encuentra clientes como autónomo/empresa pequeña. El comentario dando perspectiva es mío:

Que viene a resumir este post. En España te quejas. Aquí te mola, es guay, y lo mejor. Y juzgando exactamente el mismo caso.

… y volviendo al principio del post

El ejemplo de las Startups y el de la bici es el mismo. Venimos condicionados a ver una cosa en un lado y a ver otra en otro. A condenar a los españoles, y a relativizar o justificar (más bien inventarse justificaciones al momento para seguir pensando lo que ya se pensaba, como he visto hacer muchas veces con los datos de la violencia de género en Europa) a los de fuera. Alguien podría decir (inventarse al momento, ad hoc) que la bici sin sillín ni ruedas de Alemania es porque estaba abandonada y alguien vino a reciclarla. Pero la de España no, la de España ha sido robada, vilipendiada.

Y en ningún caso se tiene ni idea. Es simplemente un reflejo de lo que se cree. No se ve el mundo como es, sino como somos nosotros. Si crees que los de fuera tienen mucho que enseñarnos… vive en el extranjero por un tiempo lo suficientemente largo.

Gamla Stan

Los trenes podrán llegar más puntuales (aunque no en Finlandia, de hecho), pero los de fuera no son mejores. Y antes de que me saque nadie el tema de “los políticos”, yo hablo de las personas.

Mi consejo es que no escuches mucho a los que dicen que España es lo peor. No leas a los que escriban que “esto en el el país X es genial, no como en España…”. Normalmente o no han vivido fuera el tiempo suficiente o son muy jóvenes y simplemente no tienen ni idea. Son todo prejuicios mamados, de segunda mano. Sin comprobar. “Lo sospecho”, no me informo.

¿Te has encontrado con casos parecidos de glorificación sin base de lo de fuera (o lo opuesto)? ¿Cuál es tu opinión sobre este tema?