Amor y Erasmus: Cuernos

Era finales de Agosto y empezaba nuestro Erasmus. Cada uno venía de un sitio distinto y cada uno en su casa llevaba vidas muy distintas. En el plano amoroso algunos venían libres, otros venían de Erasmus en pareja, y un tercer grupo dejaba la pareja en el país de origen, normalmente con la promesa de serles fieles y volver a verse dentro de poco.

Los dos primeros grupos lo suelen llevar bastante bien: las parejas que van juntas suelen hacer casi todo juntos, y los que van solteros intentan llevar a cabo el Erasmus/Orgasmus. Pero, ¿y los que tienen una relación a distancia? De eso vamos hablar en este post: de amor, erasmus y cuernos.

Una pareja de Erasmus enamorados, sin cuernos de por medio
Una pareja de Erasmus, o eso dice la Fuente de la foto.

Amor y Erasmus

Jóvenes de veintipocos años (21-23, normalmente) van de Erasmus a un país extranjero. Esas edades, sumado al hecho de ser estudiantes, que hace que no haya que preocuparse mucho por el dinero (pagan los padres), y que además de estudiar haya mucho tiempo de ocio, de conocer cosas y gente nuevas, hace que todo sea emocionante.

Porque amor (etcétera) en el Erasmus surgirá. Relaciones hay antes durante y después. Empezadas y terminadas en tierra extranjera. Centrándonos en los que dejan la novia o el novio en casa, normalmente estos pasaban por varias fases.

En la fase 1 se llamaban mutuamente casi a diario, por las noches, y se contaban qué tal todo y lo que estaban haciendo. Como todo era novedad, eran conversaciones, largas e intensas, también por los sentimientos entre los dos por los primeros días de separación.

La fase 2 se caracteriza por un mayor desapego. Esas conversaciones por internet se van espaciando y llevan a una ligera irritación porque ninguno de los dos está tan a gusto hablando por internet. La irritación viene sobre todo la persona que está todavía en el país de origen, y al final se dan las primeras discusiones, y la realización silenciosa de que algo malo pasa.

La fase 3 normalmente incluye una visita de la parte española, entre el primer y segundo mes, pero las cosas ya no son lo mismo (aunque durante esos días las cosas vayan bien). La distancia ha abierto brecha y la nueva vida es tan intensa que es difícil pensar en la que se llevaba en el país de origen.

Un poco antes o un poco después de la fase tres es cuando suele ocurrir.

Una cabeza de toro no podía faltar en un post sobre Erasmus-cuernos
Era una elección fácil para la foto. Fuente.

Erasmus: cuernos

Juho Juvonen, ex-erasmus finlandés en Alcalá, llevó a cabo un estudio sobre cuán común es la infidelidad en los Erasmus.

La muestra de los datos no fue demasiado grande, pero nos da una idea de por dónde van los tiros en cuestión de Erasmus y cuernos. Unos tiros que los que hemos vivido un Erasmus conocemos, pero que no tenemos datos que lo prueben.

Los datos que recabó Juho fueron los siguientes: el 67% de los estudiantes de intercambio que fue con pareja le puso los cuernos. En cuanto a sexos, fue el 78 % de los hombres y el 50 % de las mujeres.

Como decía más arriba, nosotros hicimos un recuento al final del Erasmus y el único que clamaba que no había hecho nada se descubrió después que no fue tanto. De la gente que conocimos y éramos amigos hubo un 100% de Erasmus-cuernos: no es una buena idea el irse de Erasmus si se tiene pareja.

¿Cuál es tu experiencia de Erasmus en este tema? Sabiendo esta información, ¿qué les recomendarás a tus amigos que hagan cuando se vayan de Erasmus y dejen a la pareja en casa?

También están los que se echan novia en el Erasmus y luego vuelven a su país de origen esperando que la relación a distancia se mantenga. Pero de eso hablaremos quizá en otro post.