La coletilla de «una hora menos en Canarias» me fascinaba de pequeño. ¿Un lugar en el que todo el mundo vivía a otra hora? ¿O que todo pasaba una hora más tarde? Eso, cuando se es un niño pequeño, es increíble. Años más tarde, cuando teníamos que hablar de la hora en Finlandia al irnos de Erasmus, estaba siempre tentado de decir «una hora más en Finlandia», tal como había…