Ramas de abedul en la sauna: Vihta (o Vasta)

Hay muchas maneras de darse una sauna, y tres tipos de sauna. Al llegar al país uno va aprendiendo a darse una sauna finlandesa correctamente y para sacar lo mejor de ello hay algo que hay que saber usar: las ramas de abedul.

De principiante a profesional en la sauna

Uno empieza por usar la ducha para refrescarse tras la sauna. Dependiendo de la temporada, también puede tirarse a uno de los mil lagos. Luego en invierno se pasa a rodar por el hielo tras la sauna y, finalmente, uno se mete en el lago congelado para refrescarse.

Y luego llega una novedad inédita: las ramas de abedul en la sauna.

Un manojo de ramas de abedul
Manojo de ramas de abedul. Fuente.

Las ramas de abedul en la sauna: el cómo

Primero quiero describir el proceso. Una vez dentro de la sauna, y con las ramas con muchas hojas a mano, estas se meten en el cazo de agua de la sauna y se remojan las hojas bien.

Una vez que uno ha empezado a sudar es el momento de coger la rama y empezar a azotarse suavemente con ella por todo el cuerpo. Sin prisa y sin pausa. Con el movimiento del aire caliente y casi ardiendo a nuestro alrededor seguiremos un rato así hasta que nos cansemos.

Las ramas se suelen coger de los árboles ya que hay muchos abedules en Finlandia.

Mojando las ramas de abedul
Mojando las ramas antes de una sesión de sauna. Fuente.

Las ramas de abedul en la sauna: el por qué

El azotarse con las ramas de abedul tiene muchos beneficios. El primero es que al golpearse suavemente con ellas en la sauna se mejora la circulación de la sangre, un efecto beneficioso que la sauna trae ya de por sí. El segundo es su aroma: es un desodorante natural que se queda en el cuerpo y que también contribuye a que la sauna huela bien mientras nos la damos.

El nombre finlandés de estas ramas para azotarse en la sauna es Vasta, si estamos en la zona este del país como por ejemplo en Joensuu; y Vihta en el resto del país.

En el vídeo del post sobre el documental sobre hombres en la sauna llamado “Miesten Vuoro” podemos ver a un finlandés dándose con las ramas. Como en esta foto.

Dándose a uno mismo con las ramas de abedul
Fuente (CC: by-sa).

Mi experiencia con las Vihta (o Vasta)

Mi primera vez con las ramas de abedul fue en una sauna de madera, con mi Finnish Friend Risto, que me enseñó cómo hacerlo correctamente y ese día me enseñó unas cuantas tradiciones sobre la sauna. Desde aquella vez – hasta que lo hice de nuevo en el Midsummer – no lo había vuelto a hacer.

Precisamente esta última vez que lo hice yo con las ramas de abedul fue en una sauna que estuvo abierta tres días, que no era extremadamente grande, y por la que pasaron 32 personas con sus ramas de abedul. Me tocó limpiar la sauna al final y ciertamente sí que se queda sucia con todas las hojas que se van perdiendo con los golpes. Pero es tan buena experiencia que vale la pena.

Y ya que comento lo de esa vez, nos entusiasmamos un poco dándonos con las vihta en la sauna y más de uno – yo incluído – salió con algunas heridas al estilo látigo: largas, no muy profundas y con algo de sangre. ¿Un poco tonto? Seguro, pero fue mucho más divertido de lo que parece. Muchas veces es lo que se saca de las tonterías que hacemos: diversión. A mí al menos me trae un buen recuerdo, y esta es una foto tras un par de días del momento en cuestión: pequeñitas y ya cicatrizadas.

Heridas por ramas de abedul
Se nos fue de las manos pero teníamos inmunidad diplomática

¿Te has dado una sauna con ramas de abedul? ¿Qué tal fue?

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