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Los bebés finlandeses duermen fuera a bajo cero

La primera vez que uno ve un carrito con un niño dentro, cuando fuera está a bajo cero, quiere llamar a emergencias. ¿Dónde está su padre o madre? ¿Se han olvidado al niño en la puerta cuando subían la compra de alguno de los supermercados de Finlandia? Pues no, y es algo bastante común. Hoy te contamos el por qué los bebés finlandeses duermen la siesta a bajo cero.

Bebé durmiendo la siesta en la calle
Bajo cero y durmiendo como un tronco. Fuente (CC: by-sa)

Los inviernos finlandeses

Ya se fue el verano, ya se fue la fruta. Que decía la canción.

Tras las navidades en Finlandia y el punto más oscuro del año, (Santa Lucía según la tradición Finlandesa) Finlandia le empieza a ganar la batalla a la oscuridad, pero no al frío, que es cuando se intensifica.

La temperatura más baja de Finlandia jamás registrada fue el 28 de Enero de 1999 en el municipio de Kittilä, y fue de -51.5°C.

Eso son 18 grados más bajos que lo más frío que viví yo en Finlandia, pero cerca de -30 son temperaturas normales de un invierno finlandés, según vimos en el post sobre cuando empiezan y acaban las estaciones en Finlandia.

Paraje helado

En resumen: hay que estar preparado y seguir los consejos del blog sobre como vestirse para el frío extremo, elegir una buena chaqueta para el frío extremo y polar, calzarte unos calcetines de lana o térmicos

A no ser que seas finlandés, claro.

Los bebés finlandeses duermen la siesta en el exterior a bajo cero

Los finlandeses se entrenan desde pequeños para resistir el frío y el largo invierno. O los entrenan.

En el post sobre la caja de bebés finlandesa disponible para España comentamos que uno de los objetos que traía la caja-bebé era un abrigo térmico, y acompañábamos el post con la imagen del bebé durmiendo fuera. Esto no era casualidad.

Los padres finlandeses suelen dejar a sus hijos dormir a la intemperie, incluso a bajo cero, cuando son pequeños. La razón es que quieren que se adecúen al frío, ya que vivirán toda una vida con estas temperaturas. El respirar este aire frío y a bajo cero les ayudará a fortalecerse, piensan.

Evidentemente, claro, los arropan y no los dejan solos del todo. Duermen las siestas fuera en sus carritos de bebé.

Muchos padres sacan al niño a dormir la siesta al balcón, en su cochecito, o bien lo dejan a la puerta de la casa pero tampoco le quitan ojo. Que no es imposible ver zorros en las ciudades finlandesas y más vale estar pendiente.

Bebé durmiendo en el hielo
Un sueñecito. Fuente (CC: by)

Un finlandés nos cuenta por qué

Justamente comentaba un padre finlandés en la página de flickr donde estaba la primera foto del post lo siguiente: «todos mis hijos han dormido fuera en algún momento de sus vidas. Si no les daba el sol directamente, les dejábamos dormir. Si no estuvieran cómodos se despertarían, en cualquier caso, durmiendo fuera. No les dejamos de todas maneras solos, ya que hay de vez en cuando coyotes o zorros en el barrio, y no me gustaría que una siesta angelina se convirtiera en un aperitivo para la fauna local»

De modo que, cuando visites Finlandia, no te alarmes si en las puertas de cafeterías o tiendas ves carritos de bebé sin atender: los padres estarán a lo suyo pero eso sí, sin perder de vista desde el establecimiento al retoño.

Y esto que hacen los finlandeses de niños, según parece y junto a la Sauna finlandesa, es lo que les permite pasar mejor sus inviernos.

¿Probarías a dejar a los niños durmiendo a la intemperie a bajo cero? ¿Qué opinas de la manera finlandesa?



Recoger frutos del bosque en Finlandia: gratis y popular

El año pasado hablamos del «derecho de todo hombre (y mujer)» finlandés. Este derecho dice que puedes ir por cualquier lugar del bosque, aunque este tenga dueño, sin necesitar permiso y acampar o recoger frutos que crecen naturalmente. Justamente de eso hablamos hoy: de cómo media Finlandia ejerce este derecho y se lanza en verano a los bosques a recoger bayas y frutas del bosque a puñados.

El parque nacional de Nuuksio
Una chica caminando por el parque nacional de Nuuksio. Fuente (CC: by-sa)

Recoger arándanos y otras frutas del bosque finlandesas

Justo lo decía YLE hace unos días: este año, los arándanos ya están listos para ser recogidos (ENG), ya que este año se ha adelantado su momento perfecto de maduración unas tres semanas. Así, muchísimos finlandeses se han echado a los bosques para recogerlas.

Los bosques finlandeses cubren el 74% del país, con lo que casi todo el mundo – Helsinki incluído – tienen a mano un bosque.

Cada año (según un estudio de la Universidad de Tampere ( ENG)) los bosques de Finlandia entre 500.000 y un millón de toneladas de bayas. Cuántas haya al fina depende de diferentes factores, como la luz, los nuetrientes, el suelo, la temperatura y la humadad, ligeramente distintos cada año. Aun así, sólo el entre el 3 y el 10% de las cosechas de arándanos rojos y azules se recoge cada año, y mayormente por personas individuales.

Mujer recogiendo arándanos rojos
Una finlandesa recoge, a mano, arándanos rojos. Fuente (CC: by-nd)

El recoger bayas es tan popular y tradicional en Finlandia que hasta sale en el Kalevala, la epopeya nacional finlandesa y la base de la mitología finlandesa. En el libro, se representa como algo que las niñas y jóvenes hacen como parte de un momento en sus vidas en el que están seguras y despreocupadas. Se menciona incluso como una forma de encontrar consuelo, cuando una madre consuela a su hija que se ha casado pero tiene que irse lejos: le dice que sus condiciones serán tolerables porque también hay bayas en el lugar al que va.

Los tipos de bayas finlandesas

Hay unos 50 tipos de bayas silvestres en Finlandia, 37 de ellas comestibles.

Algunas son raras, de áreas específicas (como la Lakka, la mora de los pantanos que crece en Laponia)

Los frutos del bosque más recogidos y por tanto las más abundantes son los arándanos (pensasmustikka, en finés), arándanos rojos (puolukka), la mora de los pantanos (lakka), frambuesas (vadelma), arándono agrio (karpalo), espino amarillo (tyrni), la serba (pihlajanmarja), crowberries (variksenmarja o kaarnikka) y bayas de enebro (katajanmarja).

Recogiendo Bayas en Finlandia
Recogiendo una mora de los pantanos. Fuente (CC: by)

Las moras árticas (mesimarja) y las fresas salvajes (metsämansikka o ahomansikka ) son también muy cotizadas, pero difíciles de encontrar y recoger (después de todo, hay que competir por ellas con los animales del bosque también).

Cómo recoger las bayas

Hay unas cuantas reglas sencillas para ir a coger bayas silvestres.

La primera es que hay que coger solo las frutas del bosque que estén maduras e intactas. Mejor no ir al bosque hasta que los frutos estén lo suficientemente maduros, porque si se recogen antes éstas no madurarán más una vez recogidas.

El mejor clima para recoger bayas silvestres es con tiempo seco, porque las bayas estarán frescas durante más tiempo si se recogen algo secas.

El lugar para recogerlas debe estar cuanto más libre de contaminación, mejor. Coger bayas al lado de carreteras o autovías y plantas industriales no está recomendado. Las bayas salvajes se deben depositar al ser recogidas en una cesta o cubo, porque se suelen aplastar más en bolsas. Cuando se cojan, las manos y los contenedores debería estar limpios.

Recogedor de bayas
Un aparato recogedor de bayas. Fuente (CC: by)

Hay también diferentes tipos de recogedores de bayas diseñados específicamente para este propósito, y que ayudan a recoger más bayas con menos esfuerzo. Como el de la foto de arriba, cuyo nombre en finés (o finlandés) es Marjanpoimuri, y aunque en tiempos pasados eran de madera o metal, ahora son básicamente de plástico y se pueden encontrar por pocos euros en cualquiera de los supermercados finladeses.

Una vez recogidas, mejor poner las bayas en un lugar frío para que realentizar que se pudran, e incluso duran años congeladas. En cualquier caso, son más sanas cuanto más frescas.

Consejos para ir a buscar y recoger bayas salvajes

Aparte de los consejos descritos arriba, también hay que recomendar no coger bayas en lugares cercanos a residencias particulares (por respeto, ya que eso no sería «el derecho de todo hombre»).

Lugares estupendos para ir a buscar estas bayas, y además visitar lugares finlandeses espectaculares, son los parques nacionales naturales de Finlandia. El de Nuuksio concretamente está cerca de Helsinki, el lugar que probablemente visitarás si vas a Finlandia.

Hombre recogiendo frutas del bosque
Un finlandés recogiendo bayas en el bosque con un aparato. Fuente (CC: by-nd)

En cuanto a la vestimenta: el clima de Finlandia es fresco y lluvioso, incluso en verano (en invierno congelado, claro). Mejor ir a los bosques bien preparado para una lluvia con un chubasquero por si acaso, y con botas de agua. En cualquier caso, mejor llevar algo de manga alrga para no arañarse los brazos con las ramas, y así que los increíblemente grandes mosquitos finlandeses y las garrapatas lo tendrán más difícil. Ah! Y Finlandia es muy amiga de la caza, así que lleva también algo brillante y fosforito en la cabeza.

¿Se puede ganar dinero recogiendo bayas?

Cada finlandés come de media 8 kilos de frutos del bosque cada año: hay mercado.

Hay unas 400 empresas relacionadas con el negocio de las bayas – incluído exportaciones-, que compran a quien las recoja y hay algunas que empelean a gente para recogerlas. Este años, por ejemplo, se han concedido 3.500 permisos de trabajo a tailandeses para recoger bayas.

Aunque en el post sobre la tasa de paro y sueldos para extranjeros en Finlandia ya comentamos que, si no es una buena cosecha, estos recolectores pueden volver a su país con deudas por el billete + mantenimiento, por los bajos salarios.

Unas pocas bayas
Unos pocos arándanos rojos. Fuente (CC: by-nd)

En España

Aunque esto mole, yo soy más de ir a hacer la vendimia (para hacer un buen vino de denominación de origen de Las Arribes).

Despúés de todo, una de las cosas que echo de menos viviendo en el extranjero es vino de calidad a precios populares.

Aun así, recuerdo mi niñez andando por el campo y cómo íbamos mi padre y yo parándonos de vez en cuando a las orillas de los caminos a recoger moras negras y rojas. Nos poníamos morados, valga la redundancia.

Un árbol en el camino, en la provincia de Salamanca

A veces, está claro, no hace falta irse lejos para disfrutarlo. Simplemente irse a dar una vuelta por el campo. Quizá no tenga tanto marketing como las regiones del norte de Europa, pero es igual de bueno.

¿Qué te parece esta actividad finlandesa? ¿Cuál es tu fruto del bosque favorito?



Quitándose la nieve del calzado

Cepillo y rejilla, equipamiento de la entrada de las casas finlandesas para quitarse la nieve del calzado

Un cepillo y una rejilla son algo común en la puerta de las casas finlandesas, y son también dos objetos que un Erasmus que va por primera vez a Finlandia en otoño no está muy seguro de por qué están allí.

Cuando hablábamos del equipamiento de las casas erasmus lo hacíamos desde el punto de vista de las cosas normales que uno espera encontrarse dentro de una casa, y mencionamos también algo que no esperábamos encontrarnos: la manguera, el bidé finlandés.

Vale la pena pues dedicarle un post a algo que será extensamente usado por los Erasmus de la misma manera que es desconocido al principio. Como habréis adivinado por el título del post, el cepillo y la rejilla sirven para quitarse la nieve y las piedras acumuladas de las botas y zapatillas durante los días de invierno.

Ahora que ya han caído las primeras nieves en Joensuu y en Finlandia, y las autoridades locales pasan los quitanieves y lanzan algunas piedras en los caminos para que sea más fácil caminar por ellos (aunque la Kauppatori, la calle principal de Joensuu, tenga calefacción bajo la calle), es el siempre difícil momento de empezar a ir en bicicleta y a pie sobre la nieve.

Antes de nada vale la pena destacar que no hay ningún problema en caminar sobre los caminos de nieve, ya que los finlandeses han perfeccionado durante los años la manera de tener los caminos siempre perfectos para que pueda circularse con seguridad sobre ellos. Aun así, la nieve sigue allí y al caminar sobre ella y sobre las piedrecitas estas se acumulan en la suela de los zapatos y zapatillas. Al entrar en las casas, por tanto, y con el cambio de temperatura del exterior al interio, la nieve comienza a derretirse y a desprenderse del calzado. Esto deja un rastro primero de nieve y después de agua por donde uno pasa (al menos el edificios públicos y al entrar a los edificios, en las casas los finlandeses se quitan los zapatos al entrar).

Para evitar todas estas molestias, es menester y educación el dar unos zapatazos en la rejilla al entrar a un edificio, y luego terminar de limpiarse con los cepillos, haciendo así la convivencia más fácil para todos.

Gracias a Yprum, otro ex-erasmus finlandés, amigo y comentarista del blog, por la foto. Mientras escribía este post, además, me acordé de que hablé de la quitarse los zapatos al entrar en las casas en ese otro post donde podéis ver más fotos del uso del cepillo durante el invierno. Igualmente, estas son algunas de las cosas en Suecia que no sabe para qué sirven, y que Miguel reporta en su blog.