A estas alturas todos recibimos el correo en cadena que nos contaba las peripecias de un Erasmus en la capital finlandesa. Sus vivencias estaban divididas en dos cartas, separadas por un tiempo entre ellas: el día en el que llegó y vio todo por primera vez, y después de un tiempo, cuando era ya un “experto” en Finlandia. Y el orígen de la carta del Erasmus en Helsinki es tan…