Rusia (11)

He decidido que, aunque haciendo los post más pequeños uno sigue más o menos el interés de los capítulos, es una tontería (gracias, Bea) extenderse hasta Rusia(322), así que me dedicaré a decir cosas escuetas y poner el resto de las fotos que tengo sobre el estupendio viaje a Rusia, tema tan olvidado en el blog.
Cuando acabe esto haré un post con enlaces a todos los demás por si os queréis refrescar la memoria.

A la mañana siguiente llegamos a Moscú después de un viaje interminable. El bus no iba y tuvimos miedo de quedarnos tirados en medio de la nada en Rusia, donde podría pasar cualquier cosa. Finalmente la cosa se arregló y llegamos un poco tarde a la capital, parando un poco antes en un McDonalds para desayunar.

Nada mas dejar las cosas en el hotel volvimos al bus y empezó la visita turística en bus con guía que, como la otra vez, hablaba tan bien inglés que no le entendíamos nada. Por la mañana visitamos las cosas clásicas de Moscú, todas desde fuera: la plaza roja, el mausoleo de Lenin, el Kremlim, la Universidad, el mirador (lleno de puestos de vendedores y donde compré mis Matriuskas) y varias iglesias.

Mi hotel
El hotel donde nos alojamos en Moscú. Espectacular

Plaza Roja
Plaza Roja 1

Más plaza roja
Y dos

mausoleo
Mausoleo de Lenin. Ahora andan en pleno debate en Rusia si sobre deben mantener a Lenin en su sitio por razones históricas o quitarlo porque esa parte de la historia quedó muy atrás y no tiene nada que ver con la actual (¿revisionismo?). Detrás está en Kremlim

Kremlin
La muralla del Kremlin, Raquel y yo.

Universidad moscovita
La uni de Moscú, con su estrellita roja en la parte de arriba.

Mirador al fondo, matriuskas al medio y Raquel al principio
Los puestos del mirador. Algunas de las Matriuskas de la foto son mías.

La ciudad sorprende por ser mucho más ciudad que San Petesburgo, que estaba medio derruida y donde sólo se salvaban los monumentos. Moscú es más moderna y con un deje a una Nueva York, por el parecido de algunos edificios de la capital con los de la Gran Manzana (vease el hotel). Personalmente yo siempre recomiendo más Moscú que San Petesburgo por esto, aunque el resto del mundo se deshaga con San Petesburgo (no os dejéis engañar. Y Antes del Atardecer es mucho mejor que Antes del Amanecer. Ya está, ya lo he dicho 😛 )

Después de la visita, a comer al hotel, dormir la siesta y decidir (Marta, Raquel y yo) dónde íbamos por la noche: el Hungry Duck, que ponían como el no va mas de la diversión moscovita fue el elegido. Al salir se nos unió Miguel, chico majete de Oulu y entre todos nos compramos una botella de Vodka para empear bien la noche. Visitamos un poco el centro, plaza roja y demás, una calle céntrica (donde, al parecer, pasó una desgracia mientras pasábamos. Asesinato o accidente, todo el mundo hablaba en ruso y eso no iba con nosotros, así que nos fuimos). Las chicas se fotografiaron con todo lo que pillaron a su paso y a la hora de la cena nos fuimos al McDonalds, donde el menú Big Mac está mucho más barato que en España o Finlandia (unos 3 euros) y cuando nos lo acabamos allí mismo empezamos y terminamos con la botella de vodka.

Metro, pero desde fuera
Metro, pero desde fuera

Como en los McDonalds de todo el mundo. Sí, es triste.
Tito Mac

Después de eso, supuestamente, íbamos a ver a los demás en el Hungry Duck, pero nos encontramos allí solos y rodeados de borrachos rusos que intentaban hablar con nosotros sin que habláramos inglés y alguno de ellos parecía interesado en mi bufanda. Al final nos alejamos de los borrachos y nos fuimos al otro lado del bar. Todo el mundo bailaba en la barra y nos lo empezamos a pasar bien, siempre echando un ojo a los abrigos (en Rusia nunca se sabe…).