Recoger frutos del bosque en Finlandia: gratis y popular

El año pasado hablamos del “derecho de todo hombre (y mujer)” finlandés. Este derecho dice que puedes ir por cualquier lugar del bosque, aunque este tenga dueño, sin necesitar permiso y acampar o recoger frutos que crecen naturalmente. Justamente de eso hablamos hoy: de cómo media Finlandia ejerce este derecho y se lanza en verano a los bosques a recoger bayas y frutas del bosque a puñados.

El parque nacional de Nuuksio
Una chica caminando por el parque nacional de Nuuksio. Fuente (CC: by-sa)

Recoger arándanos y otras frutas del bosque finlandesas

Justo lo decía YLE hace unos días: este año, los arándanos ya están listos para ser recogidos (ENG), ya que este año se ha adelantado su momento perfecto de maduración unas tres semanas. Así, muchísimos finlandeses se han echado a los bosques para recogerlas.

Los bosques finlandeses cubren el 74% del país, con lo que casi todo el mundo – Helsinki incluído – tienen a mano un bosque.

Cada año (según un estudio de la Universidad de Tampere (PDF, ENG)) los bosques de Finlandia entre 500.000 y un millón de toneladas de bayas. Cuántas haya al fina depende de diferentes factores, como la luz, los nuetrientes, el suelo, la temperatura y la humadad, ligeramente distintos cada año. Aun así, sólo el entre el 3 y el 10% de las cosechas de arándanos rojos y azules se recoge cada año, y mayormente por personas individuales.

Mujer recogiendo arándanos rojos
Una finlandesa recoge, a mano, arándanos rojos. Fuente (CC: by-nd)

El recoger bayas es tan popular y tradicional en Finlandia que hasta sale en el Kalevala, la epopeya nacional finlandesa y la base de la mitología finlandesa. En el libro, se representa como algo que las niñas y jóvenes hacen como parte de un momento en sus vidas en el que están seguras y despreocupadas. Se menciona incluso como una forma de encontrar consuelo, cuando una madre consuela a su hija que se ha casado pero tiene que irse lejos: le dice que sus condiciones serán tolerables porque también hay bayas en el lugar al que va.

Los tipos de bayas finlandesas

Hay unos 50 tipos de bayas silvestres en Finlandia, 37 de ellas comestibles.

Algunas son raras, de áreas específicas (como la Lakka, la mora de los pantanos que crece en Laponia)

Los frutos del bosque más recogidos y por tanto las más abundantes son los arándanos (pensasmustikka, en finés), arándanos rojos (puolukka), la mora de los pantanos (lakka), frambuesas (vadelma), arándono agrio (karpalo), espino amarillo (tyrni), la serba (pihlajanmarja), crowberries (variksenmarja o kaarnikka) y bayas de enebro (katajanmarja).

Recogiendo Bayas en Finlandia
Recogiendo una mora de los pantanos. Fuente (CC: by)

Las moras árticas (mesimarja) y las fresas salvajes (metsämansikka o ahomansikka ) son también muy cotizadas, pero difíciles de encontrar y recoger (después de todo, hay que competir por ellas con los animales del bosque también).

Cómo recoger las bayas

Hay unas cuantas reglas sencillas para ir a coger bayas silvestres.

La primera es que hay que coger solo las frutas del bosque que estén maduras e intactas. Mejor no ir al bosque hasta que los frutos estén lo suficientemente maduros, porque si se recogen antes éstas no madurarán más una vez recogidas.

El mejor clima para recoger bayas silvestres es con tiempo seco, porque las bayas estarán frescas durante más tiempo si se recogen algo secas.

El lugar para recogerlas debe estar cuanto más libre de contaminación, mejor. Coger bayas al lado de carreteras o autovías y plantas industriales no está recomendado. Las bayas salvajes se deben depositar al ser recogidas en una cesta o cubo, porque se suelen aplastar más en bolsas. Cuando se cojan, las manos y los contenedores debería estar limpios.

Recogedor de bayas
Un aparato recogedor de bayas. Fuente (CC: by)

Hay también diferentes tipos de recogedores de bayas diseñados específicamente para este propósito, y que ayudan a recoger más bayas con menos esfuerzo. Como el de la foto de arriba, cuyo nombre en finés (o finlandés) es Marjanpoimuri, y aunque en tiempos pasados eran de madera o metal, ahora son básicamente de plástico y se pueden encontrar por pocos euros en cualquiera de los supermercados finladeses.

Una vez recogidas, mejor poner las bayas en un lugar frío para que realentizar que se pudran, e incluso duran años congeladas. En cualquier caso, son más sanas cuanto más frescas.

Consejos para ir a buscar y recoger bayas salvajes

Aparte de los consejos descritos arriba, también hay que recomendar no coger bayas en lugares cercanos a residencias particulares (por respeto, ya que eso no sería “el derecho de todo hombre”).

Lugares estupendos para ir a buscar estas bayas, y además visitar lugares finlandeses espectaculares, son los parques nacionales naturales de Finlandia. El de Nuuksio concretamente está cerca de Helsinki, el lugar que probablemente visitarás si vas a Finlandia.

Hombre recogiendo frutas del bosque
Un finlandés recogiendo bayas en el bosque con un aparato. Fuente (CC: by-nd)

En cuanto a la vestimenta: el clima de Finlandia es fresco y lluvioso, incluso en verano (en invierno congelado, claro). Mejor ir a los bosques bien preparado para una lluvia con un chubasquero por si acaso, y con botas de agua. En cualquier caso, mejor llevar algo de manga alrga para no arañarse los brazos con las ramas, y así que los increíblemente grandes mosquitos finlandeses y las garrapatas lo tendrán más difícil. Ah! Y Finlandia es muy amiga de la caza, así que lleva también algo brillante y fosforito en la cabeza.

¿Se puede ganar dinero recogiendo bayas?

Cada finlandés come de media 8 kilos de frutos del bosque cada año: hay mercado.

Hay unas 400 empresas relacionadas con el negocio de las bayas – incluído exportaciones-, que compran a quien las recoja y hay algunas que empelean a gente para recogerlas. Este años, por ejemplo, se han concedido 3.500 permisos de trabajo a tailandeses para recoger bayas.

Aunque en el post sobre la tasa de paro y sueldos para extranjeros en Finlandia ya comentamos que, si no es una buena cosecha, estos recolectores pueden volver a su país con deudas por el billete + mantenimiento, por los bajos salarios.

Unas pocas bayas
Unos pocos arándanos rojos. Fuente (CC: by-nd)

En España

Aunque esto mole, yo soy más de ir a hacer la vendimia (para hacer un buen vino de denominación de origen de Las Arribes).

Despúés de todo, una de las cosas que echo de menos viviendo en el extranjero es vino de calidad a precios populares.

Aun así, recuerdo mi niñez andando por el campo y cómo íbamos mi padre y yo parándonos de vez en cuando a las orillas de los caminos a recoger moras negras y rojas. Nos poníamos morados, valga la redundancia.

Un árbol en el camino, en la provincia de Salamanca

A veces, está claro, no hace falta irse lejos para disfrutarlo. Simplemente irse a dar una vuelta por el campo. Quizá no tenga tanto marketing como las regiones del norte de Europa, pero es igual de bueno.

¿Qué te parece esta actividad finlandesa? ¿Cuál es tu fruto del bosque favorito?