Matti Nurmia y el “Finlandium”

Leyendo la versión internacional del periódico finlandés Helsingin Sanomat, algo que hago a menudo para mantenerme informado sobre la actualidad finlandesa – y para saber lo que los periódicos finlandeses creen más interesante y por ello traducen al inglés -; he descubierto una anécdota finlandesa bastante interesante. Una anécdota sobre el físico Matti Nurmia y el elemento químico que estuvo a punto de ser llamado el “Finlandio” (finlandium, y Fi como su nomenclatura, hubiera sido el nombre oficial).

Matti Nurmia sobre una roca que contiene feldespato, necesario para el sistema de neutralización de dióxido de carbono que ha inventado
Foto: Anna Koivisto, en el artículo del Helsingin Sanomat.

Ya sabemos que los finlandeses son expertos en destacar en noticias curiosas, pero el caso de Matti Nurmia es destacado por ir más allá de la anécdota. Matti Nurmia ha sido noticia por haber desarrollado un método para neutralizar el dióxido de carbono del aire. Este finlandés de 81 años, físico nuclear, sigue al pie del cañón en su despacho del departamento de Física de la Universidad de Jyväskylä.

Pero, aunque lo referente al Finlandio sea sólo una parte parte del artículo, el cual mayormente repasa la trayectoria profesional y vital del señor Nurmia; me pareció curiosa la anécdota del elemento 106.

Nurmia empezó su carrera en la Universidad Berkeley de los Estados Unidos, donde era parte de un grupo que incluía al ganador del premio Nobel de química Glenn Seaborg (1912-1999) y el legendario profesor Alberg Ghiorson (1915-2010), y que decubrió 12 nuevos elementos entre 1945 y 1974. Nurmia estuvo implicado en el descubrimiento de tres de ellos.

El rol de Nurmia fue central en el descubrimiento del elemento número 106, tanto que este estuvo a punto de llamarse finlandio en su honor. Sin embargo este nombre no fue aceptado y al elemento se le denominó finalmente seaborgio, en honor al mencionado compañero de Nurmia Glenn Seaborg no sin controversia. Nurmia fue sin embargo reconocido como el primer finlandés que produjo un nuevo isótopo cuando en 1958 probó la existencia del isótopo de Berilo 11Be.

No llegué nunca a aprenderme todos los elementos de la tabla periódica, sobre todo los actínidos y los lantánidos, ya que en el instituto rara vez se necesitaban todos, aunque sin embargo recuerdo cuál es el peso atómico del salchichonio como si lo hubiera aprendido ayer.
Supongo que, en su momento, aunque el que el elemento 106 se hubiera llamado Finlandio o Seaborgio, no hubiera reparado mucho en él porque porque mi conexión con Finlandia no se había producido. Pero ahora, sabiendo la historia de Matti Nurmia, creo que lo tendré en la mente durante bastante tiempo.