La mili en Finlandia

Recuerdo que cuando tenía ocho años dos militares me vinieron a buscar a casa porque no me había incorporado a filas para hacer la mili. Mis padres les enseñaron mi DNI y, mirándome a mi, se dieron cuenta de que había habido un error analógico (que era lo que pasaba antes de la moda de echarle la culpa al “error informático”). Luego, cuando me tocaba hacerla realmente, los de 1984 fuimos la primera promoción completamente exenta del servicio militar, con lo que no tuve ni que prorrogar ni objetar. Buena cosa.

Respecto a Finlandia, que es lo que nos ocupa, no han evolucionado como nosotros (probablemente siguen mirando de reojo a Rusia, y entrenando a nuevos Simo Häyhäs por si acaso hay una nueva guerra de invierno). A cuento de un amigo mío que tiene la doble nacionalidad – holandesa y finlandesa -, y de que me comentó que él podía elegir si hacer la mili en Finlandia o no, me lancé a investigar sobre el tema.

La mili

Para todos los hombes finlandeses hacer la mili es una obligación. El país se divide en las cuatro provincias militares del ejército de Finlandia: la sur, oeste, este y norte. Cada una es responsable de la defensa de su propia área. Estas provincias se dividen en 22 oficinas regionales que se ocupan del reclutamiento para la mili. Cada año, unos 27.000 hombres finlandeses empiezan el servicio militar y un 66% de ellos lo terminan. Las mujeres no tienen por qué hacerlo, aunque pueden prestarse voluntarias y serán aceptadas.

Reclutamiento para hacer la mili
Listo para hacer la mili. Fuente: Soldatnytt

El reclutamiento empieza a los 18 años, aunque puede retrasarse por motivos de estudio o de trabajo hasta los 28 – no como a mi, que querían reclutarme con 8. El tiempo de servicio son seis meses (la mayoría de los reclutas), nueve (reclutas que requieran habilidades especiales) o doce (los seleccionados para entrenar como oficiales). También puede hacerse la mili con un entrenamiento sin armas.

Tras el servicio militar, los finlandeses permanecen en la reserva hasta los 50 o 60 años, dependiendo del rango. Son, además, susceptibles de ser llamados para entrenamientos de refresco de sus habilidades durante su vida.

A los finlandeses que están haciendo la mili, el estado les paga una pequeña cantidad por día además de su mantenimiento, y les paga su piso y factura eléctrica. Si los reclutas tienen familias estas pueden acogerse a beneficios. Es ilegal para una empresa despedir a alguien por ir a hacer la mili o por participar en tareas de refresco.

recultas volviendo a casa para un permiso de la mili
Los reclutas pasean por las calles finlandesas en un desfile. Fuente (CC: by-sa)

Objetores de conciencia y servicio social

Hay ciertas excepciones a ser llamado para ir a hacer la mili. Los testigos de Jehová y los habitantes de las islas semiautónomas de Åland – desmilitarizadas – están exentos del servicio militar.

Aquellos que no quieran hacerlo, sin embargo, deben hacer un servicio social que dura doce meses, el doble de tiempo que la mili. Estas personas deberán hacer un entrenamiento básico de 28 días, en el que les enseñan primeros auxilios, educación para pacificación, y resistencia no violenta. Algunas personas reciben entrenamiento para combatir derrames de petróleo y para la anti-violencia activa.

Tras el entrenamiento básico, el objetor tiene que conseguir un lugar donde hacer su servicio civil. El lugar elegido es responsable de la sanidad y el mantenimiento de la persona, que está a cambio obligada a trabajar 40 horas a la semana. Los civiles objetores serán parte entonces de la reserva civil hasta su 51 cumpleaños, y en la milicia civil hasta los 60. Estos civiles pueden ser llamados también a reincorporarse para entrenamiento de refresco en sus responsabilidades civiles. La posibilidad de objetar se ve muy reducida en tiempos de guerra.

La bandera: el símbolo de Finlandia.

De no cumplir el objetor con sus obligaciones, está sujeto a penas administrativas y, de reincidir, cárcel. También, aquellos que se nieguen a hacer la mili o el servicio civil deberán ir a la cárcel por un periodo de 182 días, menos los que haya servido.

El reclutamiento

Hacer la mili es obligatorio para los hombres, pero el reclutamiento es obligatorio para hombres y mujeres de entre 15 y 65 años si se decide así por eventos como guerras, tensiones internacionales que pueden provocar guerra (con tareas para los reclutas definidas como de “salvaguarda del país y de los derechos humanos”), una severa disrupción de la economía o un desastre a gran escala (las tareas serían sanitarias, de defensa civil o de rescate). En este caso sólo se le asignarían a las personas tareas que pudieran hacer con sus propias habilidades. Las obligaciones de todo finlandés son, si se es requerido, tomar parte en entrenamientos de defensa civil, trabajos generales, y tomar parte en operaciones de rescate. Por ejemplo, en incendios forestales las autoridades pueden demandar – y estos están obligados a ayudar dentro de sus posibilidades – la ayuda de cualquiera.

Otras consideraciones

El modelo finlandés de la mili y el servicio social, no obstante, tiene detractores como Amnistía Internacional. El hecho de que la mili sea obligatoria, y que el servicio civil alternativo sea el doble de tiempo que el servicio militar, así como que los derechos de los objetores no se respeten en muchas ocasiones, y de que objetar pueda llevar a la cárcel, es condenado por la organización.

Phil de Finland For Thought nombra el reclutamiento para mili o servicio social como “un año que el gobierno obtiene de trabajo gratis de todo el mundo, para mantener el sistema”. Y recomienda que si no eres finlandés y pides la nacionalidad lo hagas después de los 30 años: así estarás exento del servicio militar. Si queréis más detalles sobre el tema de la mili, la Wikipedia en inglés os los ofrece.

Recuerdo que en Joensuu veíamos a muchos militares por la calle. Iban normalmente de uno en uno, pero pertrechados con su ropa militar – la que tiene motivos de camuflaje. Parecía que estaban de visita o de permiso, y también se los podía encontrar en las estaciones de tren o metro. En España no recuerdo que esto pase a menudo. ¿Tu hiciste la mili o el servicio social? ¿Qué tal la experiencia?

Un recluta finlandés, de compras
Este joven finlandés estaba de permiso. Su lista de la compra: bote de café, dos latas de atún, barra de chocolate grande, y platos de papel y tenedores de plástico. ¿Y esos dos últimos objetos? Bear Grills no los llevaría. Fuente. HugoVK