La torre de TV de Finlandia en Helsinki

La historia de cómo una torre de televisión puede erigirse en símbolo de una ciudad, saliendo en casi todos los carteles publicitarios, es una incógnita. A la Fernsehturm de Berlín le pasó esto mismo, y según dicen las crónicas fue con la llegada del indy rock a la ciudad cuando una torre de televisión de 300 y pico metros se convirtió de “mira la cosa esa” en “¡es lo más!”.

Supongo que no les pasa a todas.

De todas maneras, se puede subir a la bola de la Fernsehturm para ver la ciudad desde allí por 8 euros y medio. Mientras se espera la cola para el ascensor, que es larga, se pueden ver las torres más altas de otros países, y al ver la de Finlandia entre ellas, no pude resistirme a hacerle una foto para hablar de ello en el blog.

Näsinneula, torre más alta de Finlandia
Näsinneula, la torre de Tampere

La torre Näsinneula no es una torre de televisión como la de Berlín, sino una torre observatorio. Según la wikipedia, es la torre de observación más alta en los países nórdicos con una altura de 168 metros (aunque la fotografía que hice en la Fernsehturm ponía que 173. La única explicación que le veo es que la cuente con antena incluida). Inaugurada en 1971, está en el interior del recinto del parque de atracciones Särkänniemi. Como en la de Berlín, también hay un restaurante giratorio, en concreto a 124 metros del suelo. Un piso más abajo, a 120 metros, está la cafetería Pilvilinna. El trayecto en ascensor lleva 27 a un máximo de 6 m/s y con capacidad para 15 personas.

La torre tiene luces de faro en su parte más elevada, que indica el clima a los ciudadanos:

* 3 luces amarillas = Despejado
* 2 luces amarillas = Nublado
* 1 luz amarilla = Lluvia Ocasional
* 3 luces verdes = Lluvia

Detalle de la torre
Detalle de la torre.

Yo cuando fui a París me quedé sin ver el tope de la Torre Eiffel poque era un interrailero adolescente (era Louvre o Torre Eiffel; o ambas y no comer), pero vale mucho la pena subir a un lugar como estos para echarle un vistazo a toda la ciudad. Y, en Finlandia, parece que no hay mejor sitio que la Näsinneula.