Ice swimming: meterse en un hoyo en el hielo

Hoy, por ser hoy y porque mi compañero de piso me dijo que iba, he ido a hacer ice swimming. Miguel tampoco había ido nunca, así que fuimos juntos por nuestro lado y quedamos con todos los demás (también Iago estaba por ahí con su visita desde España).

Lo de hacer ice swimming consiste básicamente en darse una sauna y en vez de ir a la ducha para refrescarse uno se va al lago helado y se mete en un hoyo para eso mismo, salvo que lo de refrescarse pasa a ser un doloroso proceso de congelación con el agua a bajo cero (Sí! El agua puede estar a bajo cero y no estar congelada).

Para poder hacer eso en Joensuu hay que ir al club de sauna jääkarhut (oso polar) , un lugar único en la ciudad y que es un poco difícil de encontrar. En el club los socios no pagan y cada año les dan un parche diferente que tienen que coserse al bañador (obligatorio el uso de bañador, y aunque lo prefiera al desnudo las normas son las normas) para ser reconocidos como miembros y poder entrar. A los que no somos miembros podemos comprar un ticket de una sesión por 5€ y por ello tener derecho a una sauna algo más grande de lo que acostumbramos, repleta de fineses que se pasan poniendo cazos de agua a las piedras.
En la sauna además, por problemas anteriores según nos comentó un finés, está prohibido beber alcohol.

Después de un rato tocó el primer baño en el agua helada ( a -3,5 grados) y la experiencia. Las fotos y los vídeos de tan feliz acontecimiento están a continuación.

Al llegar nos las prometíamos muy felices
Al llegar, Miguel y yo nos las prometíamos muy felices

Se acerca la hora de la verdad para Miguel
Se acerca la hora de la verdad para Miguel

Y para mí
Y para mí

Temperaturas
Dentro: -3.5; fuera 1 y poco

Y nuestros baños. Atentos al humo que llevamos antes de entrar y que desaparece en seguida.


Miguel


Y yo

Y no contentos con ello, volvimos a por más.

Después de salir del agua y mover un poco los músculos no es tan malo, uno soporta estar a casi cero grados con el bañador mojado (hay que recordar que nunca se sumerge la cabeza, porque puede dar un bajón de tensión muy malo con shock térmico) durante varios minutos sin que pase nada. También hay una barra para hacer flexiones por ahí (¿?) y un banco donde sentarse.

Además, elegimos un buen momento para ir: el atardecer, con lo que las vistas (aunque estaban construyendo por ahí) fueron magníficas. Después de la experiencia la verdad es que no salimos nada decepcionados y es posible que algún día hagamos una segunda parte o incluso una tercera ¿Quién no adora la sauna?

Ahora podemos marcar una de las cosas que había que hacer en Finlandia como hecha.