El ministerio de Justicia de Finlandia migra a OpenOffice

Openoffice en Finlandia

Parte de la administración finlandesa migra a OpenOffice. Y es que de vez en cuando uno tiene que poner algo de informática en el blog, que para eso se ha sacado la carrera (y la ejercita parcialmente).

Tras probar varias suites ofimáticas en 2005, se llegó a la conclusión de que tanto en coste (un ahorro en el período de entre 2006 y 2011, de 6,9 millones de euros gracias al cambio).

Los 10.000 PCs del ministerio, los cuales tienen instalado el Microsoft Windows como sistema operativo, tendrán instalado el OpenOffice (aunque 1500 PCs también correrán algunos programas del Office de Microsoft). Anteriormente, en el ministerio se usaba Lotus SmartSuite (en 7000 ordenadores) y Microsoft Office (en los 3000 restantes).”Las funcionalidades cubren las necesidades del ministerio y la compatibilidad con Microsoft Office es alta”, han declarado los responsables del ministerio. El intercambio de documentos con Lotus SmartSuite se ha automatizado parcialmente cuando los usuarios usan un formato soportado por ambas aplicaciones.

El coste de 2,9 millones de euros de OpenOffice incluye la compra y mantenimiento de licencias, la formación del personal, el soporte técnico, la conversión de los viejos documentos y los reajustes en la integración de aplicaciones. Los finlandeses, por el momento, han reaccionado de forma positiva ya que aún pueden usar sus viejos programas: “No hemos eliminado las aplicaciones antiguas para permitir un tiempo de adaptación.”

Bien está la cosa, ya que ahora esos millones de euros se podrán destinar a otra cosa, ya que dan para mucho. De todas maneras, Microsoft estaba intentando reaccionar a cosas como estas e intenta que su OpenXML sea el nuevo estándar ISO. Cosa que intentaron comprando votos como los de Suecia. Y es que ni es abierto ni es nada, sino que es otra manera de que las autoridades públicas sean esclavas de una compañía privada.

Y eso no es bonito. No es una cosa hermosa, no. ¿Y en España? Pues ya se sabe, mucho discutir estatutos, banderas y cosas así y mientras tanto pagando por poder crear documentos de todos, tanto el gobierno como los usuarios, que se ven obligados a “comprar” las licencias. Así nos luce el pelo.