Cosas que echo de menos en el extranjero (6): las bañeras

Bañera de juguete
Fuente

Antiguamente se hacían bañeras para emperadores, y no para empleados de banco enanos.

Charles Bukowski

Debe ser otro efecto “vivir en pisos de estudiantes” la mayor parte del tiempo que he vivido en el extranjero, pero de vez en cuando he visitado alguna casa y sí que es así la cosa. En Finlandia había más carestía de bañeras que en Alemania, aunque lo más probable es que si eran pisos particulares, en vez de bañera lo que tenían era ducha y sauna a la vez.

En Alemania depende del piso en el que uno esté. En la residencia de estudiantes, aparte de la mítica señal en los baños compartidos, sólo había plato de ducha (ahora que lo pienso, como muchas casas construidas en los últimos años en España), pero por suerte sí tengo bañera en el que estoy ahora, como creo que se puede ver en el vídeo que hice sobre mi casa en Berlín.

Cierto es que no me daré más de cinco baños al año, pero tener todo ese espacio a la hora de la ducha se agradece mucho, siendo mucho menos agobio que estar en un cuadrado. En Berlín, además, las bañeras tienen un uso aparte: cuando alguien hace una fiesta en su casa y hay mucha cerveza, se llena la bañera de agua fría y se dejan allí las cervezas. Otro motivo más para tener una.

¿Qué os parece este tema a vosotros?

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