Estoy en el aula de informática de mi uni. Los sitios están divididos para crear cierto gradi de intimidad en cuadraditos, separados por la clásica mampara gris, y aunque las mesas son de un optimista color marrón claro el tono es un poco depresivo. Viva la informática. En uno de los cuadraditos no se sienta nunca nadie. Eso es porque alguien dejó, hace mucho mucho tiempo, unos cascos con micrófono,…