Moverse en bicicleta en Finlandia: la opción de todos

Los hombres miran a las bicis de otros hombres de la misma manera que las mujeres miran los zapatos de otras mujeres.

O, más correctamente, algunos hombres y algunas mujeres.

Esto es especialmente cierto cuanto más común es moverse en un país en bici, y más cierto cuanto la ciudad sea más grande. Y es algo que, aunque suene un poco raro, he visto con mis propios ojos y hago de vez en cuando. Cada vez me gustan más las bicis.

Bicicleta Jopo
Una Jopo, bicicleta icónica finlandesa.

Mi primera experiencia en un país de bicis: Finlandia

En España yo usaba un coche para moverme (y no te creas, conducir me gusta, por eso es una de las cosas que echo de menos en el extranjero), aunque un breve año fui en bicicleta a la universidad (acabo de mirarlo, 4,4 Km por trayecto).

Ir en bici fue algo que me gustó ya que la Uni no estaba demasiado lejos y, aunque el tráfico alucinaba porque nunca veía una bici, fueron buenos tiempos y no fue peligroso. Luego todo fue irse a Finlandia y ver que eso no es una cosa mía: un país entero se mueve así para trayectos cortos.

En Finlandia se usa la bici todos los días, ya que normalmente los trayectos no son muy largos. Era mi transporte favorito en Joensuu y como las ciudades finlandesas están perfectamente cuidadas en invierno no tuve que parar de usarla ni siquiera en esta estación.

Nosotros, los Erasmus, por supuesto teníamos todos nuestra bicicleta, y esta es la pinta que tenía el lugar donde dejar las bicis en una de las facultades. En cada una había lo mismo.

Bicicletas en la universidad
Si quieres verlo mejor, puedes ver la imagen más grande. Acabo de mirarlo, y mi trayecto a la universidad era de 5,6 km.

Todo eran bicis y unos carriles amplios y bien cuidados. Jóvenes y mayores tenían su bicicleta, con lo que no es solo algo de “estudiantes sin dinero”. La razón es que es la manera de moverse más conveniente, ya que al final el coche puede ser tambié un engorro (pagar parkings, buscar aparcamiento durante un buen rato, etc.), y la gente que lo tiene lo reserva solo para trayectos largos.

Igualmente, en la zona de la capital de Finlandia – y aunque ahí hay muchas más opciones de transporte – casi todos los locales tienen una bicicleta. Es también una buena idea aquilarse una para ir viendo las cosas que ver en Helsinki). Es, en definitiva, la opción de todos sea cual sea el municipio del país donde se esté.

Mi relación con la bici a día de hoy

Todavía sigo yendo en bici a todas partes. Sigue siendo un medio de trasporte limpio, eficiente, barato y donde no tengo que esperar, ideal para distancias cortas y medias, y con una sociedad preparada para respetar a las bicis. Además, vivo en una ciudad bastante plana y con eso se hace todo aún más fácil.

Mi bicicleta
Mi bici actual: ruedas de 27 y un cuarto.

Estos últimos años se ha visto el auge de la bici en muchas ciudades grandes. La bici se ha “urbanizado” y la bici que tienes es casi un símbolo de estátus (algunos ponen en un pedestal a las fixies. A mí nunca me convencieron demasiado). Como dice un amigo mío “no todos podemos tener un Porsche, pero sí podemos tener el Porsche de las bicis“.

Yo no tengo una bici así ni por asomo, pero sí que es un poquito buena, bonita, rápida y no ha salido demasiado cara, que es lo que busco en una bicicleta; pero para mí se ha convertido en algo importante y necesario el saber que puedo moverme con bici por donde quiera. Además, ya he aprendido a reparar las averías más comunes. Todo un punto a su favor.

Eso sí, y no me duele decirlo, en ciudades más grandes echo de menos tener un scooter: ni parking ni cansancio.

¿Cómo es tu ciudad para con las bicis? ¿Qué opinas de cómo se vive en Finlandia y Europa con ellas?

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