“Gente Casi Perfecta”, de Michael Booth

Un artículo del diario “El País” (este), que me mandó un amigo, me volvió a recordar este libro del cual había oído hace tiempo, cuando salió su primera edición. Trataba del “lado oscuro” nórdico e indagaban en unos países que son “admirados por defecto” pero que son en realidad bastante poco conocidos, más allá de los titulares por estar arriba en los rankings. Titulares, y nada de profundiad.

Finalmente pude hacerme con una copia del libro – Gente Casi Perfecta es su título en español; “The almost nearly perfect people” en el original – y tras una lectura durante mis últimas vacaciones – donde anduve por, justamente, las playas de la colonia finlandesa de Fuengirola (aunque la mayoría de finlandeses que vi los vi en Benalmádena Costa) y aunque fue hace unas semanas y ya estoy de vuelta, voy a contar mis impresiones cuando aún están medianamente recientes en la cabeza.

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<p>Por cierto que el siguiente libro que me leí, La Familia de Pascual Duarte, corto y brutal, ese sí lo recomiendo sin ambajes.</p>
<h2>Este es Michael Booth</h2>
<p>Michael Booth es un inglés que lleva viviendo media vida en Dinamarca, de donde es su mujer y sus hijos.</p>
<p>De carrera es periodista – escribe regularmente para varios periódicos y revistas como el <em>Idenpendent</em> inglés – y ha escrito algunos libros siendo el más conocido uno sobre la cocina japonesa: “<em>Sushi and Beyond: What the Japanese Know About Cooking</em>“, siguiendo con la línea de libros sobre comida que ha ido haciendo durante estos años.</p>
<p>Su último libro trata, a diferencia de los anteriores, sobre la vida en el Norte. Este es un resumen de lo que cuenta.</p>
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Banderas nórdicas. Fuente (CC: by)

La Gente Casi Perfecta

El libro está dividido en países, y en cada país varios capítulos. Aspectos concretos de los cuales trataremos en sucesivos posts, ya que hay bastantes cosas sorprendentes.

En este post comentaremos algunos aspectos país a país y doy mi opinión del libro. Ah, y la opinióon de los habitantes de cada país nórdico nombrado.

Dinamarca

Casi un tercio del libro, su primer tercio, es de Dinamarca, el lugar donde Michael Booth ha vivido durante un par de décadas.

Está bastante detallado y hay cosas bastante interesantes, como que los daneses son los que más pagan de impuestos… así que son también los reyes de pagar en B por trabajitos (el clásico “sin IVA”). Que son los más felices… y ahonda en el por qué: que no está bien visto decir que se está mal, que son los que más toman antidepresivos del mundo, que ya que una vez salieron los primeros en ese ranking tienen que mantenerlo diciendo que sí son felices. Un poco como cuando hablamos de las contradicciones de Finlandia.

Se pregunta, y con razón, que si son los que más pagan en impuestos, ¿en qué revierte todo eso? Su sistema sanitario no hace que sean los más sanos del mundo, sino que están bastante abajo en esperanza de vida y salud, por ejemplo.

Y quizá lo más interesante: la ley de Jante, esa ley no-escrita (más bien, nacida de un libro de un escritor danés, que le puso nombre en uno de sus libros) que dicta cómo deben comportarse. Tú no eres más que nosotros. Tú no debes pensar que eres alguien especial. Tú no debes creer que le importas a alguien. Y así hasta 10. Algo así como la máxima de que el clavo que sobresale se lleva el martillazo, pero nacida en los países nórdicos.

También interesante, algo que llevo pensando cierto tiempo. El miedo confundido con civismo, ejemplificado en un “¡Pero qué haces! A ver si te conoce y se lo va a decir a alguien” en el libro. El origen de lo que superficialmente se conoce por “civismo nórdico”.

Islandia

El libro pasa luego por Islandia, de la que habla maormente de su delirio económico y cómo se llegó a ello: un país de pescadores convertido en un hedge fund gigante e insostenible, así como su efecto en el país.

Montaña en Islandia
Islandia: bancos de peces y bancos y peces. Fuente: CC (by)

Quizá la parte más interesante de estos capítulos es la explicación del neopotismo en un país en el que se conoce todo el mundo, y los medios de comunicación siempre han estado en manos del dinero. El periodista crítico… es rápidamente contratado por el gran medio de comunicación y, alehop, deja de ser crítico.

Noruega

La parte que recibe más atención en este capítulo es la parte del encontrado dinero noruego, en forma de pozos petrolíferos.

Quizá lo mejor de todo es la exposición de que – a diferencia de lo que han hecho la mayoría de países cuando encontraros su petróleo -, mostraron gran cautela en la manera de administrarlo. También dedica tiempo a hablar de Brevik, el noruego que cometió la matanza más grande del país.

Finlandia

Descrita por Booth como “Su país nórdico favorito”, nos habla de los temas de los que habíamos hablado ya en el blog. Habla, por supuesto, del alcoholismo, la sauna, el silencio… un buen resumen para el que no conoce el país. Pero a quien no lo conoce yo le recomiendo, por supuesto, Big in Finland.

Edificio Finlandia
Finlandia: mejor en Big in Finland.

Suecia

Inmigración sueca, cómo consiguieron salir del bache económico de los 80 y la posición de la mujer en la sociedad sueca son los temas mayormente tratados en los capítulos.

Eso y por qué al resto de los países nórdicos no le cae bien Suecia.

Mis impresiones

Cuando leí la parte del libro que conocía más – la de Finlandia – me parecó bastante básico y superficial. Aparte de la historia de Finlandia tras la segunda Guerra Mundial – la finlandización y las relaciones con Rusia, donde el presidente más venerado de Finlandia, Urho Kekkonen, pudo haber sido agente de la KGB y que los rusos llamaban cariñosamente a Finlandia Kekkoslovakia – no había gran cosa donde rascar más allá de un interesante resumen sobre el país si no lo conoces.

Por eso no le doy tanta verosimilitud a los postulados del bueno de Michael para los países que no son Dinamarca, lugar donde él sí ha vivido y mamado cultura durante muchos años. El ser los reyes del pago en B y la increíble deuda privada de todos sus habitantes, así como el ignorar todo lo malo escudándose en el hygge – esa manera de hacer descrita como “normative to the point of coercive” (en otras palabras, tan encorsetado que ejerce coacción, que impone por la fuerza) me pareció una gran frase – son todo interesantísimas descripciones.

Hygge
“Haga el Hygge y nadie resultará herido” Fuente (CC: by)

De todas maneras, y como de Finlandia, es un buen resumen del lugar de donde vienen los nórdicos si no se conoce mucho. El nepotismo Islandés, con su delirio económico, me pareció muy interesante. Los noruegos y su relación con el petróleo también. Suecia me pareció algo superficial y cliché, pero quizá ya me había agotado el libro y quería que se acabara ya.

En cuanto al tono, es ligero y sin pretensiones. Quizá demasiado ligero.

¿Y las impresiones de los nórdicos?

El propio Michael Booth, como refleja la página de la wiki sobre el libro, comenta las reacciones al libro tal que así:

“A los finlandeses les pareció bien. Los suecos fueron pedantes, pero se resignaron. Los daneses fueron un poco reaccionarios. Los islandeses estaban irritados porque no se les prestó gran atención. Pero los noruegos, oh dios, no quedaron nada contentos”

Si lo has leído ¿qué te pareció a ti el libro de la gente casi perfecta? ¿Lo leerías si no?



Fotos de la Helsinki antigua

Helsinki se ha posicionado, en el siglo XXI, como una ciudad moderna (véase, el barrio de Kallio) donde el diseño (véase el distrito del diseño), el arte moderno (con su museo Kiasma), y la música metal (donde dan incluso misas con música metal en vez de sacra) se dan la mano como señas de identidad de la ciudad.

Pero Helsinki tuvo que empezar en alguna parte. En el post de hoy te traemos unas cuantas fotos de la Helsinki antigua. Desde hace unas cuantas décadas, hasta incluso antes de cuando el cónsul español Ángel Ganivet escribió sus famosas cartas finlandesas.

Centro de Helsinki
Justo en el centro de Helsinki, pero en 1907 cuando Finlandia era parte de Rusia. Fuente: Helsinki city Museum. Foto de: Brander Signe HKM. CC (by)

La historia de Helsinki

Helsinki nació en 1550 cuando Finlandia era parte de Suecia.

Los grandes poderes de la época eran las casas reales de Dinamarca y de Suecia, y toda escandinavia era suya.

Helsinki nació para competir con otros puertos del báltico, pero hasta que los suecos construyeron la fortaleza de Suomenlinna (patrimonio de la humanidad finlandés) para defenderla, se mantuvo como una villa de pescadores.

No sirvió de mucho, Suomenlinna: los rusos conquistaron Finlandia y fue Rusa hasta hace 100 años (este es el 100 aniversario de Finlandia) cuando el país se independizó.

Durante el siglo XIX, y ahora durante el XXI, la ciudad ha experimentado sus dos mayores crecidas de población. Pero, ¿cómo era Helsinki antes? De eso va este post.

Finlandesa al sol
Una finlandesa sale a tomar un poco el sol, ya con las nubes sale poco en Finlandia. Fuente: Helsinki city Museum. Foto de: Rista Simo, 1970. CC (by)

El archivo del Museo de la Ciudad de Helsinki

EL Museo de la ciudad de Helsinki, (el Helsinki City Museum) ha puesto a disponibilidad de todo el que quiera verlas y usarlas más de 45.000 fotos de la capital que datan hasta los años de la década de 1840.

Lo ha hecho a través de un servico online, helsinkikuvia.fi.

Las imágenes, si se quieren para algo más que verlas, se pueden bajar en alta resolución y con calidad suficiente para ser imprimidas a buen tamaño. Además, claro – ya que no permiten el uso comercial de estas fotos – puedes pedir directamente allí posters, tazas y otros elementos con esas fotos.

Coche y restaurante
Fuente: Helsinki city Museum. Foto de: Rista Eeva SER, 1970. CC (by)

La colección tiene fotos de fotógrafos finlandeses de renombre de épocas pasadas, como por ejemplo Signe Brander (cuyas fotos tienen ya más de 100 años) y de Simo y Eeva Rista.

Fotos de la Helsiki Antigua

Los visitantes de la web pueden usar las fotos en tanto den los créditos oportunos al Musel de la ciudad de Helsinki y al fotógrafo original.

Y eso hemos hecho: te ponemos debajo unas cuantas fotos que nos han gustado. Si ves que el nombre del fotógrafo/a está con el apellido primero y nombre segundo, es para respetar el formato de la web.

1918: el país se acaba de independizar de Rusia. Foto en la catedral blanca

En la plaza de la catedral blanca de Helsinki
Fuente: Helsinki city Museum. Foto de: Lönnqvist Gunnar tai Sundström Eric, 1918. CC (by)

Helsinki 1918
Fuente: Helsinki city Museum. Foto de: Lönnqvist Gunnar, 1918. CC (by)

Vappu, la fiesta de primavera del 1 de Mayo, en el pasado

Vappu 1956
Fuente: Helsinki city museum. Foto de: Tuntematon,1956. Puede verse la gorra blanca de Vappu ya en aquella época

Vappu en 1966
Fuente: Helsinki city Museum. Foto de: Bonin Volker von, 1966. CC (by)

Vappu en 1972
Fuente: Helsinki city Museum. Foto de: Hakli Kari, 1972. CC (by)

Panorama desde el Hotel Torni, desde el bar Atjelee

Panorama desde el bar Ateljee
Fuente: Helsinki city Museum. Foto de: Hakli Kari, 1972. CC (by)

El finlandés y finlandesa medios… de la época

Finlandesa de los 70
Fuente: Helsinki city Museum. Foto de: Ahola Harri, 1977. CC (by)

Un finlandés de los años 30
Fuente: Helsinki city Museum. Foto de: Pälsi Sakari, 1930. CC (by)

Casa finlandesa, interior.
Fuente: Helsinki city Museum. Foto de: Rista Eeva, 1973. CC (by)

Niños finlandeses de los 70
Fuente: Helsinki city Museum. Foto de: Ahola Harri, 1978. CC (by)

Tomando el sol
Fuente: Helsinki city Museum. Foto de: Bonin Volker von, 1976. CC (by)

Transporte en Helsinki, donde ya se aprecia el espacio personal finlandés

Esperando al bus
Fuente: Helsinki city Museum. Foto de: Rista Simo, 1970. CC (by)

Tranvía con publicidad de Marimekko
Fuente: Helsinki city Museum. Foto de: Tuntematon, 1970. CC (by)

Vida en Helsinki, por la plaza del mercado y por el centro

Empaquetando fruta
Fuente: Helsinki city Museum. Foto de: Bonin Volker von, 1965. CC (by)

Puesto de flores en el mercado de Helsinki
Fuente: Helsinki city Museum. Foto de: Havas Kalle, 1930. CC (by)

Puesto de Algodón dulce
Fuente: Helsinki city Museum. Foto de: Tuntematon, 1960. CC (by)

Vagos y maleantes finlandeses
Fuente: Helsinki city Museum. Foto de: Rista Eeva SER, 1970. CC (by)

Edificios de Helsinki
Fuente: Helsinki city Museum. Foto de: Rista Simo SER, 1970. CC (by)

Calle central
Keskuskatu, la calle central de Helsinki. Véase el Stockmann. Fuente: Helsinki city Museum. Foto de: Rista Simo SER, 1969. CC (by)

Caminando sobre nieve
Fuente: Helsinki city Museum. Foto de: Rista Simo SER, 1969. CC (by)

Extremadamente antiguas

Helsinki a principios del siglo XIX
Fuente: Helsinki city Museum. Foto de: Tuntematon, 1898. CC (by)

Casi rusos
Fuente: Helsinki city Museum. Foto de: Foto Roos, fecha desconocida. CC (by)

Centro de Helsinki, con la catedral ortodoxa al fondo
Fuente: Helsinki city Museum. Foto de: Brander Signe HKM, 1912. CC (by)

¿Te hubiera gustado vivir en alguno de estos momentos en la capital de Finlandia? ¿Cuál es tu foto favorita del archivo?



Fin del roaming en la UE (y el llamar a casa viviendo fuera)

Este es momento que los que llevamos tiempo viviendo fuera estábamos esperando: el fin del roaming en la Unión Europea el día 15 de Junio de 2017. Desde hace años, para todos aquellos que volvemos a casa unos días o que – gracias al bajo coste – viajamos por Europa a ver a nuestros viejos amigos que hicimos en el Erasmus, llamar o comunicarse por Europa era algo caro. Pero ahora, por fin, se acabó el roaming en la UE.

El Fin del roaming en los teléfonos de la UE
LLamadas, datos y sms a precios de casa, estando en la UE. Fuente (CC: by-sa)

Estar en contacto con la familia cuando se está fuera

Cuando salí de España por primera vez de Erasmus – o incluso antes cuando hacía mis interrail – llamaba más bien poco a la familia.

Skype era una cosa nueva – ay, el 2005 – y era muy difícil enseñar a usarlo a los padres si al final lo iban a usar de pascuas a ramos. La cosa era más bien el e-mail y de vez en cuando llamar a cobro revertido al fijo desde alguna cabina (y eso que no había ya casi ninguna cabina en Finlandia en aquella época).

Al final, era una llamada larga cada mucho tiempo – pagada siempre por la familia, claro – y el e-mail para ponerse de acuredo para fechas de visita. Eso, o aprovecharse de llamar con Skype a fijos, que siempre fue baratísimo eso de pagar 2 céntimos por minuto. Durante años Skype fue el único servicio online por el que pagué.

Desde que llegó Whatsapp, claro – aunque como a todo siempre llego tarde: no tuve Facebook hasta el 2010 y Whatsapp hasta el 2015 – es más fácil estar en contacto y al día, así como el tener Skype en teléfonos y tablets hace que sea también muy fácil el llamar.

Europa y España
Banderas de Europa y España: dos sitios que me gustan. Fuente (CC: by)

Eso sí, al llegar a casa de visita – yo ya aprecio mucho más poder estar a un vuelo de Ryanair de distancia. De puerta a puerta en unas 6 horas por menos de 100€ y no creo que viva en ningún lugar donde no haya vuelos directos a Madrid en el futuro – el móvil no se usaba mucho ya que podía llegar a costar demasiado el llamar a los amigos o familiares desde el país.

Hasta ahora.

El fin del Roaming en la UE

El fin de la tarificación especial, el roaming, en el extranjero es algo – yo creo – tan importante como cuando se introdujo el Euro a los que ya viajaban por Europa, ya fuera por trabajo o por placer.

Yo hice mi primer viaje internacional – por mi cuenta – en el verano de 2002 y ya había euros. Pero puedo imaginarme perfectamente a alguien como yo con 10 años más al que le venía fantástico el no tener que cambiar moneda. Estas son las cosas que, sí, hacen Europa. Al igual que con el fin del roaming ahora: estés donde estés pagas lo mismo por las llamadas locales (esto es, dentro del país en el que esté y en el país de donde sea tu línea telefónica móvil).

Algunos puntos importantes

  • Cualquier persona con una SIM europea – da igual la operadora – podrá llamar, enviar sms o conectarse a internet con los datos del móvil en otro Estado de la UE pagando las mismas tarifas que en su país de residencia.
  • Por supuesto, llamar desde donde estés a terceros países de a UE seguirá costando lo mismo que hasta ahora, o al menos no he visto nada que contradiga esto en las informaciones sobre el Roamig en las webs oficiales de la UE.
  • ¿Podré cogerme una SIM del país más barato de Europa en telefonía, Estonia, y vivir en cualquier país de la UE llamando lo mbás barato posible? No: si la operadora detecta que no estás en el país durante demasiado tiempo, y siempre en otro, podrá cortarte el servicio. El fin del roaming en la UE está pensado para viajeros, no para residentes en terceros países.
  • ¿Y si me voy a vivir fuera? La respuesta es la misma que arriba: será hora de cogerte una SIM local, de tu nuevo país.
  • ¿Incluyendo el Erasmus? Puedes intentar jugártela – ya que aún no se conocen casos de que a nadie le hayan cancelado la SIM por hacerlo -, pero la respuesta oficial sería que sí.
  • Mapa de la Unión Europea
    Mapa de la UE, con países miembros y países en negociaciones. Fuente (CC: by-sa)

  • ¿Y para el resto del mundo? Aún habrá un escalofriante roaming: yo estuve en Estambul en Enero y eso de recibir llamadas por 1.5€/minuto casi me deja tiritando.
  • ¿Y qué pasa con el Brexit? Hasta que el Reino Unido no se separe oficialmente de la UE, esto es también válido en este país. Y quien sabe, puede que en las negociaciones de desconexión sea un punto que se mantenga.

A mí me tocará probarlo por primera vez una semana después, en mi siguiente viaje a España (justo ahora aterrizo de Madrid, también). Ya con ganas de llamar al mismo precio.

¿Qué opinas de esta medida de la UE? ¿Cuándo será la primera vez que disfrutes de ella?



¿Marca España? No: sucedió en Finlandia

Cuando uno lee los comentarios de cualquier periódico español online, o de los principales agregadores de noticias, parece que España sea una excepción mundial… para todo lo negativo. ¡Marca España! pronuncian algunos rápidamente cuando pasa algo no-perfecto, con una extraña mezcla de autoflagelación y disimulada felicidad.

Porque claro, España está mal por culpa los demás, que son muy tontos – u otros epítetos -, no por la persona que lo dice ni sus conocidos que son el paradigma de lo que los demás, esas pobres gentes, deberían ser, y además tiene corazón de X (inserte su país europeo favorito). El self-hating spaniard.

Pero, ay, cómo se nota que – detrás de esa postura que muchos toman por intelectualidad – son opiniones a medio cocinar, por no haber verificado nunca datos ni saber para nada lo que ocurre en el resto de la UE. Decir que todo lo de fuera es mejor sin haber vivido fuera por mucho tiempo. Porque solo leen la prensa local, nunca la extranjera.

Pila de periódicos en inglés
Cada país lee su propia prensa: la que les dice que en realidad ellos son los que lo hacen mal. Fuente (CC: by)

Yo, que intento leer ambas y estar informado de – al menos – España, Finlandia y Alemania, ya sé que esas ideas están lejos de ser ciertas. El que comenta a la mínima “¡Marca España!” pero no tiene ni idea de lo que es vivir fuera de verdad, le recomiendo al menos 6 años seguidos trabajando fuera en un mismo país o dejar de leer la prensa española y leer solo la extranjera.

¿Es lo de fuera (de España) siempre mejor?

Supongo que dependerá de lo que entiendas por mejor – con esto quiero decir que es una respuesta individual y no generalizable – , pero yo ya he dicho varias veces que después de vivir más de 10 años fuera de España creo firmemente que los de fuera tienen poco – o nada – que enseñarnos a los españoles.

Respecto a esto he escrito ya algunos posts, desde diferentes ángulos. Sin entrar mucho en detalles, te recomiendo que – si no los has leído aún – leas estos posts:

¿Pero no son más cívicos los de fuera? Si rompen menos las normas no es por civismo, sino por miedo. De esto supongo que hablaré más en otra ocasión, una idea que he ido desarrollando con los años pero fue refrescante leerlo también en el libro de “The Almost Nearly Perfect People“, de Michael Booth.

Edificio Finlandia, en Helsinki

Sobrecostes, corrucpión y retrasos en Finlandia

En los siguientes artículos, si cambiáramos “Helsinki” por “Madrid”, “Valencia” o “Barcelona”, todo el mundo se los creería a pies juntillas sin comprobar y se rasgarían las vestiduras diciendo “¡Marca España!“.

Pero como sucedió en Finlandia, la tendencia natural del que dice lo de la marca España será negar la mayor, justificarlo, o inventarse al momento explicaciones de por qué es así. Explicaciones oídas por ahí y tampoco comprobadas, sino mamadas, de segunda mano, y tomadas por ciertas.

Los siguientes artículos fueron tomados de la prensa finlandesa, que está muy arriba en el ranking de libertad de prensa (aunque se oye de vez en cuando que son muy de auto-censurarse. Esto es, que no es que no publiquen por presiones, sino que se autocensuran previamente, y de ese modo publican lo que queda muy libremente)

El parlamento de Finlandia
Así lucirá de nuevo, tras el sobrecoste y retrasos, el parlamento. Fuente (CC: by)

¿Corrupción finlandesa, incompetencia finlandesa, o es así en todas partes?

Ya los estoy oyendo. Se van inventando las excusas al momento, de oídas. “Pero si alli pasa hay consecuencias y la justicia actúa”. Y es cuando yo reto a que demeuestren varios casos de lo contrario. Por que gente condenada por la justicia española sí hay, pero parece que los amigos finlandeses del sobrecoste van a irse de rositas. Como por ejemplo con los derechos laborales de los extranjeros de Finlandia.

Y, como siempre con estas cosas, suele haber dos respuestas a lo que ha ocurrido. ¿Corrupción o incompetencia? ¿Pero no era Finlandia uno de los países menos corruptos del mundo? Tal y como dice el ministro de justicia finlandés “si no sabes lo que es corrupción es difícil quejarse sobre ello“. Y, claro, que el estudio tan referenciado sobre los bajos índices de corrupción no trata sobre la corrupción real, sino de la “percepción de la corrupción”. Algo que se le parece al ojo poco entrenado, pero no es para nada. Lo corrobora un estudio de un doctorado: los finlandeses son muy ingenuos con la corrupción, donde parece ser sobre todo alta a nivel local.

Si quieres leer más, aquí están todos los artículos con la palabra “corrupción” en la cadena de radiodifusión finlandesa, en su parte en inglés.

Vemos, en cualquier caso, que basta con informarse un poco para ver que lo que no nos gusta que pase en nuestro país, pasa también en bastantes otros. También en esos “admirados por defecto, by default“. O más bien menos profundizados, algo que intentamos hacer aquí en Big in Finland.

¿Qué opinas de estos datos? ¿Ha cambiado algo tu percepción?



Espacio personal en Finlandia (comparado con otros países)

Es sabido que el espacio personal en Finlandia es sagrado.

Quién, estando en el país, no ha visto una parada de autobús donde cada persona está al menos a tres metros de la siguiente, no ha estado el tiempo suficiente. Y esto pasa en las paradas llueva o nieve – literalmente.

Espacio personal en Finlandia
Perfecta ilustración del fenómeno. Fuente: reddit.

Pero, ¿es sólo en Finlandia o es algo nórdico? ¿Cómo se compara con otros países? Eso es lo que desgranamos en el post de hoy.

El “meme” del espacio personal

Todo empezó con algunas fotos online: reddit, twitter… en ellas se veía a un grupo de finlandeses esperando el autobús de manera curiosa: dejando bastante espacio entre persona y persona. Una foto como la que pusimos arriba o como esta otra.

Los finlandeses son muy de mantenerse a una prudente distancia, también en el trato normal. El tema del transporte, sin embargo, es casi icónico, ya que los finlandeses esperan al bus o tranvía de la manera vista, y también una vez entrado en el transporte invariablemente preferirán caminar hasta el otro lado del vagón para sentarse solos, antes que sentarse con alguien. Ya lo habíamos mostrado en este vídeo.

Lo de la parada de bus, como decíamos arriba, es lo que se ha convertido en famoso. Lo hacen llueva o nieve. Mejor llévate un paraguas porque aunque la parada tenga techo, si hay 1-2 personas máximo te tocará – si quieres respetar el espacio personal – esperar fuera:

Y, como con lo de beber solo en casa en ropa interior, hay un emoji que el propio gobierno finlandés sacó para mostrar el fenómeno. Este de aquí:

Emoji de espacio personal en Finlandia

Otras cosas asociadas al espacio personal en Finlandia es que no es común que los vecinos se saluden cuando se cruzan en un edificio (eso es: ni hola ni adiós) y tampoco son muy de darse besos al saludarse cuando conocen a alguien. Al contrario: los dos besos al saludarse les espanta. Ah, todavía recuerdo la primera vez que me pasó…

Y, por supuesto, los bancos para una persona sola (no vaya a sentarse alguien a al lado y le fastidie el día) en los parques. Aunque la ciudad de Helsinki trató de que la gente socializara un poco más y se sacó de la manga – que herejía – los bancos para dos personas, que no sabemos si funcionaron.

Espacio personal en Finlandia VS otros países

Pero es evidente que el espacio personal es algo que todos necesitamos, aunque esto sí que varía por culturas.

A colación de esto, me llamó la atención un estudio llamado “Preferred Interpersonal Distances: A Global Comparison“, que en español significa “Distancias interpersonales preferidas: una comparación global”. A las conclusiones vamos en un momento, pero si quieres leerlo completo, está aquí (PDF; ENG).

Espacio personal en el mundo

Como puedes ver en cuanto le eches un vistazo a los países, es que de los 9.000 participantes de 42 países, Finlandia no aparece. A dichas personas les preguntaron por la distancia a la que (de izquierda a derecha) desconocidos, conocidos y amigos cercanos deberían estar para sentirse cómodos durante la interacción.

Los países que necesitan más espacio personal con extraños son Rumanía, Hungría y Saudí Arabia. El primer y único país nórdico y escandinavo de la lista es Noruega, que está en la mitad de la tabla para distancia con extraños, entre Corea del Sur y Canadá (con menos espacio necesario que Portugal, por ejemplo, y más que España). Sorprendentemente, los Noruegos prefieren a sus buenos amigos a 30 centímetros, y los alemanes son también de estar bien cerca con amigos. Quién sabe si por el fresco de esas latitudes.

Otros países castellanoparlantes de la lista – por si quieres ir a ver el tuyo – son: Colombia, Mexico, Perú y Argentina.

Algo interesante, y que puede leerse también en el estudio, las mujeres de todos los países prefieren tener más espacio personal que los hombres, y a más edad – igualmente en todos los países – mejor que los demás estén a más distancia.

Sin embargo, aunque Finlandia no aparezca, podemos estar seguros de que este diagrama no oficial – pero bastante oficioso – de cómo es el espacio personal en Finlandia es bastante correcto.

Además de que en Finlandia hasta los patos tienen su propio espacio personal, como comentaba en twitter Luis Puerto (del que echamos de menos comentando en el blog)

Eso sí, el espacio personal en Finlandia no se aplica en la sauna… o en los pubs. Que ahí, cuanto más juntos, mejor.

¿Qué te parece la regla no escrita del espacio personal en Finlandia? ¿Con cuanto espacio te sientes a gusto con amigos, conocidos y/o desconocidos?



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